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Persiste tendencia del dólar a la baja en Chile y el mundo
  02.03.2008 Actualizado a las 16:00:44
 

     SANTIAGO, 1 mr (Xinhua) --La caída del dólar frente al peso  chileno ha alcanzado el nivel más bajo desde 1998 y esta tendencia  se mantendrá un largo tiempo por la crisis en Estados Unidos y el  alto precio del cobre. 

     El fenómeno de apreciación de las monedas frente al dólar es de  carácter global, y en el caso de Chile se ve acentuado por la actual  bonanza del cobre y con pronósticos al alza. 

     La divisa cerró la semana a 454 pesos por 1 dólar y todo parece  indicar que su tendencia decreciente no tiene fin a corto plazo. 

     Esta última cotización se registró en medio de un negativo  escenario externo a raíz de los desalentadores comentarios sobre la  economía del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben  Bernanke, lo que hace presumir una nueva baja en las tasas de  interés en ese país. 

     A ello se suma el precio del cobre, el cual sigue experimentando  nuevas alzas y los expertos indican que podría llegar a los 4  dólares la libra, mientras aumenta el consenso de que alcance los 5  dólares.Estos valores se prevén por la alta demanda internacional  del metal rojo, encabezada por China. 

     El tipo de cambio frente al dólar ha venido afectando a los  exportadores chilenos, cuyos envíos al exterior significaron en el  2007 más de 60.000 millones de dólares. El sector agrícola es uno de  los más afectados, a lo que agrega un año de gran sequía. 

     Para estos empresarios, el asunto problemático es que deben  costear su producción y pagar salarios con un peso sobrevalorado y  vender sus productos con un dólar debilitado. 

     Pero no todos se perjudican con la caída de la divisa  estadounidense. Los importadores siguen haciendo buenos negocios, al  igual que los turistas chilenos que viajan al exterior y aprovechan  del alza de su moneda. 

     NO HAY CONSENSO DE COMO SOLUCIONAR EL PROBLEMA 

     Líderes del sector privado y políticos de derecha insisten en que  el Banco Central de Chile (BCCh) debe estudiar y evaluar medidas, herramientas e instrumentos para estabilizar el precio del dólar en  el país, fortalecer el desarrollo exportador y dar un espacio de  alguna expectativa al sector agrícola. 

     Desde hace más de 30 años, en Chile mantiene la flotación libre  de las monedas y una política de no intervención en el tipo de  cambio. 

     En la actualidad, aunque hay preocupación respecto a la caída del  dólar, no hay consenso respecto de cómo solucionar el problema  cambiario. 

     Hay quienes proponen la inmediata intervención del Banco Central, para que actúe como comprador de divisas en el mercado e impulse el  tipo de cambio nominal al alza en el corto plazo. 

     No obstante, otros aseguran que dicha medida sólo tendría un  efecto limitado, con un alto costo económico y riesgo inflacionario  y apuestan por un rol más activo de los ministerios económicos, con  iniciativas que apunten a modificar el tipo de cambio real, con  acciones a corto, mediano y largo plazo. 

     En el mercado cambiario se hace la distinción entre los tipos de  cambio nominal y real. 

     El nominal refleja el precio de equilibrio en el mercado de  divisas e indica la tasa de intercambio entre dos monedas y el  segundo es su contrapartida real, y considera las variaciones de los  precios de bienes y servicios que se negocian en el exterior y los  de aquellos que sólo lo hacen en el mercado local. 

     Un aumento en el tipo real fomenta la producción de bienes  transables (exportaciones), debido a que su precio se vuelve más  atractivo que el de los no transables. 

     De ese modo, en Chile un exportador de cobre (transable) puede  verse afectado en términos "nominales" por una caída del nominal,  pero en términos "reales" lo beneficiará el fuerte incremento del  precio de ese metal en los mercados internacionales. 

     El BCCh y el Ministerio de Hacienda estudian cautelosamente  medidas adicionales para enfrentar la situación y seguir  favoreciendo al sector exportador, de gran peso en la economía del  país, pero sin variar mucho el criterio de la libre flotación de las  monedas. 

     EL DOLAR PUEDE PERDER SU ROL COMO DIVISA DE RESERVA 

     Aunque sigue siendo la moneda dominante en el mundo, el dólar ha  ido perdiendo terreno de forma constante y acelerada en los últimos  años, lo cual se observa en la pérdida de su valor frente a las  principales monedas y a las de muchos países emergentes. 

     En el 2000, más del 70 por ciento de las reservas mundiales  estaban en dólares. Pero dicha proporción ha caído año a año,  llegando a 65 por ciento en 2007. El euro se ha fortalecido y ha  pasado de ser poco más del 18 por ciento de las reservas mundiales  en 2000 a casi el 26 por ciento en 2007. También la libra esterlina  ha mostrado un ligero aumento. 

     Varios países, entre ellos China y algunos árabes, han anunciado  políticas para diversificar sus reservas y disminuir la proporción  de la divisa estadounidense. 

     Para muchos expertos financieros, el sistema monetario  internacional sufrirá cambios estructurales y el dólar podría llegar  a perder su rol como moneda de reserva. 

     Como se sabe, al concluir la II Guerra Mundial, en julio de 1944, reunidos en Estados Unidos, representantes de 44 países, liderados  por John Maynard Keynes (Inglaterra) y Harry Dexter White (EEUU), firmaron el acuerdo que estableció las bases del sistema monetario  internacional de la posguerra. 

     El acuerdo de Bretton Woods estipulaba que los países firmantes  debían fijar el valor de sus monedas en relación al dólar  norteamericano, y el dólar sería convertible en oro a un precio fijo  de 35 dólares la onza y se mantuvo vigente hasta 1971. 

     Ese año, el entonces presidente Richard Nixon suspendió la  convertibilidad del dólar en oro y cambió unilateralmente su paridad  respecto de las demás monedas internacionales. Durante todo este  período el dólar dominó sin contrapeso, pero 1971 marcó un hito de  declinación de esa moneda. 

     Hasta 1999, cuando once países europeos adoptaron el euro, el  dólar, el yen japonés, el marco alemán, la libra esterlina y las  otras monedas europeas operaron en un esquema de "flotación sucia",  que permitía a los tipos de cambio moverse de acuerdo a las fuerzas  del mercado, aunque el banco central de cada país solía intervenir. 

     El marco alemán y el franco francés, por ejemplo, flotaron  libremente con respecto al dólar, aunque entre ellos se mantuvieron  dentro de una banda estrecha la mayor parte del tiempo, en virtud de  un acuerdo conocido como el Sistema Monetario Europeo. 

     Ya son trece los países que han adoptado el euro y dos más lo  harán en 2008, convirtiéndose en la principal amenaza para el dólar. 

     Al parecer, la debilidad que hoy registra el dólar es  irreversible, aunque puede recuperarse por el potencial de la  economía de Estados Unidos, una de las más competitivas del mundo.  Pero no volverá a jugar el papel que cumplió en el período de  posguerra. 

     Para Chile, así como otros países latinoamericanos, la mejor  opción es diversificar sus reservas de divisas, aprovechando el alto  precio de las materias primas y depender menos de la moneda  estadounidense.Fin