JARTUM, 28 feb (Xinhua) -- El representante especial
del gobierno chino para Darfur, Liu Guijin, ha expresado su decepción
por el proceso político de Darfur, que ha estado estancado desde
octubre pasado debido a que los grupos rebeldes rehúsan volver a la
mesa de negociaciones.
"Desafortunadamente, no se ha alcanzado progreso
significativo en el proceso de paz", anotó Liu en una conferencia de prensa
celebrada el miércoles en la embajada china en Jartum al término de
una visita de cuatro días a Sudán.
El proceso político es una de las dos vías iniciadas
por China para poner fin a la violencia y mejorar la situación humanitaria
en Darfur. La otra vía la constituye el despliegue de una fuerza
híbrida de paz de la ONU y la Unión Africana.
En una reciente entrevista con Xinhua, Liu también
indicó que no se ha logrado progreso significativo durante varios meses en
el proceso político, aunque se ha avanzado en las operaciones de
mantenimiento de paz a pesar de dificultades, e instó a los
grupos rebeldes de Darfur volver a la mesa de negociaciones.
Esta semana marca el quinto aniversario del
estallido de la violencia entre los grupos étnicos en la región occidental
sudanesa de Darfur, donde los rebeldes tomaron las armas contra
el gobierno sudanés.
Al comienzo, existían solo dos grandes grupos
rebeldes, el Movimiento de Liberación de Sudán (MLS) y el Movimiento de la
Justicia e Igualdad (MJI).
Mientras continúan los conflictos, los rebeldes de
Darfur se dividieron en diversas facciones rivales cuyo número, según
analistas, se cifra en torno a la veintena.
Según Liu, hay cinco grupos rebeldes principales:
MLS-Minni Minnawi, MLS-Abdel Wahid el-Nur, MLS-Unidad, MJI y el Frente de
Resistencia Unida (FRU). Algunos líderes de estas facciones
importantes viven en capitales europeas, según informaciones de los
medios de comunicación.
El proceso político, caracterizado por negociaciones
de paz, alcanzó un avance en la capital nigeriana de Abuya en mayo de
2006 cuando la facción MLS-Minni Minnawi firmó un Acuerdo de paz de
Darfur (APD) con el gobierno central sudanés.
Pero el convenio no logró detener los conflictos en
Darfur debido a que otras facciones rebeldes rehusaron firmarlo,
argumentando que "es injusto".
En octubre pasado, el proceso de negociaciones se
reanudó en Libia en una conferencia bajo el coauspicio de la ONU y de la
Unión Africana.
En un gesto de apoyo a la ONU y la UA y a su
sinceridad hacia las negociaciones de paz, el gobierno sudanés declaró una
tregua unilateral el 27 de octubre cuando se celebraban las
conversaciones.
A pesar de los grandes esfuerzos realizados por el
enviado especial de la ONU para Darfur, Jan Eliasson, y el enviado de la
UA, Salim Ahmed Salim, varias facciones rebeldes, incluido el
MJI, que inicialmente se comprometió a participar en las
conversaciones, no aparecieron finalmente en la conferencia de Libia.
Tras la conferencia de Libia, el gobierno sudanés en
Jartum ha reiterado en diversas ocasiones su disponibilidad a reanudar las
negociaciones de paz con las partes no firmantes en cualquier fecha
y cualquier lugar.
En la rueda de prensa del miércoles, el enviado
chino indicó que el gobierno sudanés está también dispuesto a sostener
diálogo con las facciones rebeldes sobre diversos artículos del acuerdo
de paz de 2006.
Sin embargo, sólo dos de los demás cuatro grupos
rebeldes de importancia, MLS-Unidad y el Frente de Resistencia Unida
(FRU), han indicado que están a favor de la reanudación de las
negociaciones de paz con Jartum, según Liu.
Analistas y diplomáticos indicaron aquí que existen
al menos tres razones por las que las facciones rebeldes están renuentes a
volver a la mesa de negociaciones y a hablar con el gobierno
central.
Confiado en sus fuertes capacidades militares,
muchas facciones rebeldes de Darfur insisten en plantear estrictas
condiciones previas para las conversaciones de paz con Jartum.
Para algunas de ellas, la falta de unidad y
confianza entre las diferentes facciones, ha provocado que no haya sido
posible alcanzar una posición única para las negociaciones con el
gobierno central. Esto ha resultado en la separación de las facciones
rebeldes de Darfur, que con frecuencia constituyen alianzas
políticas poco firmes entre las diferentes tribus.
Además, algunos países de Occidente no han querido
presionar sobre los grupos rebeldes de Darfur, señalaron los
analistas.
Liu reiteró su llamamiento a las fuerzas de
resistencia de Darfur para que regresen a la mesa de negociaciones.
También llamó a los países con influencia sobre estas facciones a realizar
esfuerzos para persuadirlas a que se únan al proceso político.
"Instamos a las naciones de Occidente, les pedimos
que empleen su influencia para impulsar a aquellos que ahora rehúsan
sentarse en la mesa de negociaciones, a participar en el proceso
político", manifestó. Fin