BEIJING, 28 feb (Xinhua) -- El presidente
estadounidense, George W. Bush, manifestó recientemente en Accra, capital
de Ghana, que Estados Unidos y China trabajarán en Africa para lograr
oportunidades de desarrollo en lugar de disputas.
El mandatario estadounidense afirmó que no considera
que las relaciones entre China y Estados Unidos respecto a Africa
constituyan un juego de todo o nada, en el que la victoria de una de
las partes conlleve la derrota de la otra.
"Creo que podemos procurar el desarrollo sin que se
produzca una disputa fuerte", afirmó Bush en declaraciones que merecen una
cálida acogida, tal y como señala el Diario del Pueblo en un
artículo de opinión publicado recientemente.
Para muchos, las relaciones sociales e
internacionales constituyen un juego de todo o nada. Este planteamiento
presupone el mundo como un sistema bloqueado, con recursos, yacimientos y
oportunidades limitados, de manera que el aumento de la riqueza
de una parte concreta de la población supone la apropiación de los
recursos de otro núcleo de población, otras regiones u otros países.
No obstante, como recuerda el artículo, este
planteamiento es erróneo y anclado en el pasado, hasta podríamos decir
perjudicial, en el mundo actual, en el que sociedad y tecnología
experimentan un veloz desarrollo.
En la actualidad es posible, a través de una
cooperación eficaz, que diferentes países y regiones puedan alcanzar
beneficios comunes en su proceso de desarrollo.
De hecho, el unilateralismo la actuación
independiente de una parte aislada puede conllevar cuantiosas
pérdidas.
Sin embargo, algunas fuerzas occidentales
acostumbran a describir las relaciones con Africa de China y Occidente
como un juego de todo o nada.
Tanto es así que tales fuerzas no vacilan en
divulgar rumores y hacer circular calumnias de "neocolonialismo" y de la
"amenaza china", con el objetivo de manchar la imagen de China y dañar las
relaciones sino-africanas.
El objetivo de dicho comportamiento no reside en el
cuidado de Africa ni en la atención a la justicia humanitaria, sino en el
temor a posibles pérdidas que se sustraigan de las relaciones
sino- africanas.
China es el mayor país en vías de desarrollo y
Africa alberga el mayor número de países en vías de desarrollo. La
población combinada de las dos partes representa más de un tercio del
total de la población mundial, por lo que si en China y Africa no
existen la paz y el desarrollo, no habrá paz ni desarrollo en el
mundo.
En el proceso de desarrollo de sus lazos
bilaterales, China y Africa han insistido siempre en los principios de
honestidad, amistad, igualdad, apoyo mutuo y desarrollo común.
La cooperación sino-africana constituye una
importante parte de la cooperación y el desarrollo internacional, al tiempo
que conforma un apoyo y asistencia mutuos en el marco de la
cooperación Sur-Sur.
Estas relaciones logran el beneficio de ambas partes
y no perjudican los intereses ni derechos justos y legítimos de
ninguna tercera parte. El fortalecimiento de la cooperación sino-africana
no sólo beneficiará a los pueblos de China y Africa, sino que
también promoverá la prosperidad y el desarrollo del mundo.
China ha manifestado en varias ocasiones su voluntad
de trabajar junto con la comunidad internacional en aras de la paz y
el desarrollo en Africa, a partir de una postura constructiva y
abierta.
Del mismo modo, Africa no considera que el
desarrollo de sus relaciones con China y con Occidente plantee conflicto
alguno.
El presidente de Ruanda, Paul Kagame, ha insistido
en la voluntad de su país de mantener buenas relaciones con China,
Estados Unidos y Europa, al tiempo que ha expresado su acogida a la
Ley de Crecimiento y Oportunidades para Africa que firmaron Washington y
las naciones africanas, texto del que destacó la facilitación del acceso
de los productos africanos al mercado estadounidense.
En definitiva, Occidente no tiene motivos ni debe
abordar las relaciones con Africa como una ecuación de todo o nada.
Africa ha experimentado en los últimos años cambios
positivos, con una situación política relativamente estable, un
crecimiento económico sostenido e intercambios activos con el
exterior.
En octubre de 2006 se celebró en Beijing la Cumbre
del Foro de Cooperación China-Africa y en 2007 se celebraron la cumbre de
Africa y Francia y la cumbre de Africa y Europa.
Los dirigentes de la India, Brasil y Rusia han
realizado visitas a Africa y en abril de este año está prevista la
celebración de una cumbre entre Africa y la India.
Recientemente se celebró la X Cumbre de la Unión
Africana bajo el lema "Desarrollo de la Industria Africana", en la que se
realizaron llamamientos para que las naciones del continente
aceleren el desarrollo industrial, fomenten el empleo y mejoren
el nivel de vida de sus habitantes, lo que ofrece oportunidades y
margen de cooperación para China, Occidente y otros países.
De este modo, las partes implicadas han de abandonar
los prejuicios, entre ellos el todo o nada, para poder aprovechar
realmente las oportunidades que se brindan y conseguir beneficios
comunes en un continente cargado de esperanza. Fin