RIO DE JANEIRO, 27 feb (Xinhua)
-- Brasil dio hoy otro impulso al sector carbonífero al anunciar la
construcción de una termo- eléctrica que utilizará ese combustible en el
estado de Rio Grande do Sul y que atrae la atención de inversionistas de
China.
La planta, que estará cerca de la frontera con
Uruguay, es proyectada por la brasileña MPX Energía, del empresario Eike
Baptista, y por su importancia mantiene el interés de empresas de
China, Brasil, Alemania y Francia.
MPX se propone invertir unos 1.400 millones de
dólares para la generación de 600 megavatios MW de electricidad en la
planta de Seival II, en el municipio de Candiota, de Rio Grande do
Sul.
De la inversión total, 30 por ciento estará
destinado a la adquisición de tecnología de preservación ambiental, como
control de emisiones, según dijo el presidente de MPX Energía, Eduardo
Karrer.
La electricidad que generará la planta será
equivalente al consumo de Porto Alegre, la capital de este estado del
extremo sur Brasil y más conocido hasta hoy por su vocación agrícola y
pecuaria.
Según un acuerdo firmado entre la gobernadora del
estado, Yeda Crusius, y representantes de MPX Energía, la construcción de
la planta comenzará en 2009 y entrará en servicio en 2011.
"Este proyecto representa la consolidación del
carbón mineral en el estado", dijo el secretario de Infraestructura de Río
Grande do Sul, Daniel Andrade.
Las reservas de carbón de este estado equivalen a
casi 29.000 millones de toneladas y representan el 89 por ciento del total
de Brasil (32.000 millones de toneladas), según datos del gobierno
regional.
En tiempos en que la principal economía
latinoamericana enfrenta una creciente necesidad de energía para
satisfacer un crecimiento económico del 5,0 por ciento del Producto
Interno Bruto por año, esas reservas de carbón son promovidas como una
alternativa para diversificar las fuentes de electricidad.
Según Andrade, su estado se propone brindar
facilidades de instalación de las plantas térmicas en los próximos 24
meses y atraer inversiones nacionales e internacionales.
Por lo pronto, se indicó que el movimiento mantiene
el interés de empresas de China, Brasil, Alemania y Francia.
En Río Grande do Sul ya opera algunas plantas
termo-eléctricas movidas a carbón como la Presidente Medicis A y B que
genera 446 megawatts, Charqueadas con 72 y San Gerónimo con 20
megawatts.
También se tiene prevista la construcción de otras
cuatro unidades, la de Seival I con capacidad de 542 megawatts, Jucuí con
350, Charquedas con 350 y CT Sul para generar 650 megawatts.
Algunos de estos proyectos están en el papel desde
la década de los años 80, cuando Brasil y Francia firmaron acuerdos para
aumentar la producción brasileña de energía con la construcción de seis
unidades de 335 megawatts cada una.
La planta Médici Fase III, o Candiota fase C, con
350 negawatts fue la más avanzada y parte de sus equipos fueron comprados
en Francia. Pero fue paralizado en 1985.
Ahora, con el apoyo del gobierno federal, los
equipos fueron llevados a Brasil y almacenados en Candiota, puestos a
cargo de la regional Compañía de Generación Térmica de Energía Eléctrica
(CGTEE) de Río Grande do Sul, que busca socios y financiamiento para este
y otros proyectos.
La CGTEE, filial de Eletrobras, firmó a finales de
2005 un acuerdo con la estatal china CITIC Group y China Development Bank,
con el respaldo de los gobierno de Brasil y China para la
construcción conjunta de la fase C de Candiota.
La construcción de este proyecto significará el
reinicio de la utilización del carbón en la producción de energía
eléctrica en el mercado brasileño, según la CGTEE que espera convertirse
en el brazo termo eléctrico de Eletrobras, un gigante nacional que
controla filiales hidroeléctricas y una nuclear.
Otro proyecto ambicioso es el de CTSul, que este mes
recibió la licencia ambiental previa del estado y podrá participar en
abril en una subasta para garantizar mercado futuro a su
electricidad.
Según explicó el gobierno de Río Grande do Sul, este
proyecto recibirá inversiones por 892 millones de dólares a través de su
socia China National Machinery & Equipament Import & Export
Corporation (CMEC).
El gobierno estatal será socio a través del
suministro de materia prima (2,8 millones de toneladas de carbón por año)
de la Companhia Riograndense de Mineracao, que cuenta con yacimientos de
carbón en el área donde será construida la termo eléctrica, cuya capacidad
será de 650 megawatts a partir de 2009.
Todos estos proyectos deberán hacer triplicar la
producción de carbón mineral en Río Grande do Sul desde las actuales
cuatro millones de toneladas por año hasta 12 millones de toneladas, lo
que exigirá nuevas inversiones para aumentar la producción de las minas
de la estatal CRM y de la privada Copelmi Minerasao.
También buscan aprovechar incentivos fiscales que
ofrece Río grande do Sul para proyectos localizados en la mitad sur del
estado, cuyo nivel de riqueza está por debajo del promedio regional.
Municipios como Candiota, donde estará el proyecto
de BMX, también ofrecen sus propios descuentos fiscales a los
proyectos.
Otro de los proyectos en cartera es el de la
firma brasileña Tractebel, que también negocia con Río Grande do Sul
la construcción de la central Seival I, que tendría una inversión de
900 millones de dólares.