BEIJING, 26 feb (Xinhua) -- China revivió la
pesadilla del frío de la que recién salió cuando una nueva ola de bajas
temperaturas golpeó a varias ciudades del centro y el sur del país en
medio de nevadas y tempestades.
Los habitantes de Wuhan, la capital de la central
provincia de Hubei, se estremecieron cuando las temperaturas cayeron 19
grados centígrados en menos de 48 horas. Un accidente de tránsito que se
produjo ayer en los alrededores de la ciudad a causa de la capa
de hielo que cubrió algunas de las carreteras, provocó la muerte de
al menos ocho personas y dejó heridas a otras 20.
En la ciudad de Qingdao, provincia de Shandong
(este), varias autopistas fueron cerradas temporalmente a causa de las
nieves, y más de 160 obreros debieron ser despachados por el gobierno
local para retirar el hielo de las vías.
La ola de frío también afectó a la tropical
provincia de Hainan, uno de los principales destinos turísticos del país,
ubicada en las aguas marinas del extremo sur de China, donde las
temperaturas cayeron dramáticamente luego de 26 días de lluvias
continuas.
El Observatorio Meteorológico de Hainan emitió una
alerta amarilla de niebla y lluvia para recordar a los conductores sobre
las peligrosas condiciones de las carreteras de la provincia.
Adicionalmente, la estación meteorológica de la
suroccidental provincia de Yunnan, conocida por su agradable clima,
advirtió a los habitantes locales sobre la posibilidad de que se registre
una fuerte nevada en los próximos días.
De presentarse, el fenómeno muy probablemente
afectará las atracciones turísticas de la provincia, entre ellas las
reconocidas localidades de Xishuangbanna y Lijiang, adonde llegan
viajeros nacionales y extranjeros atraídos por la variedad de su
vegetación y por sus pintorescos paisajes.
En otras zonas de esa misma provincia, las
persistentes aguanieves siguen generando caos e interrumpiendo los
trabajos de reparación de las torres de energía y otras infraestructuras
de telecomunicaciones que resultaron averiadas durante el último
temporal de nieves.
Más de 1,1 millones de usuarios de los servicios
de telefonía e Internet se han visto afectados.