BEIJING, 26 feb (Xinhua) -- Por el momento no se vislumbra avance alguno en el estancamiento en torno a las polémicas actividades nucleares de Irán, después de que un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) planteara más preguntas que respuestas.
Aunque el informe, divulgado el viernes por el director general de la AIEA, Mohamed ElBaradei, no dicta una sentencia definitiva sobre el problema nuclear de Irán, ha despertado respuestas encontradas por parte de Irán y de algunos países occidentales.
Teherán calificó el informe de "una victoria" para su pueblo, después de que el texto especificara que Irán ha esclarecido la mayoría de las cuestiones que rodean su programa nuclear, no obstante, algunos países occidentales exigieron sanciones más severas, ya que el documento destaca el continuo rechazo de Irán a suspender el enriquecimiento nuclear.
COOPERACION CON AIEA COMO ARGUMENTO PARA NEGOCIACIONES
El informe destaca que Teherán es ahora más transparente que en el pasado respecto a su programa nuclear, aunque señala que la AIEA no puede constatar si la república islámica cuenta con materiales nucleares no declarados o ha realizado actividades no declaradas.
Debido a esta incertidumbre, el informe asevera que no puede confirmar que el programa nuclear de Irán está diseñado para propósitos civiles y expresa temores por las actividades sospechosas de Teherán.
Aunque el ambiguo texto del organismo mundial de supervisión nuclear no se decanta a favor de Irán, Teherán ha expresado su acogida en un gesto que ha sido interpretado por muchos observadores como una muestra de que la república islámica todavía confía en su cooperación con la AIEA como argumento en sus futuras luchas diplomáticas en torno a este problema.
Todo parece indicar que Irán continuará su actual estrategia, basada en la cooperación con la AIEA y en la defensa del Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP) para luchar por sus derechos al uso pacífico de la tecnología nuclear.
Asimismo, se espera que Irán trate de persuadir el mundo que la disputa puede ser solucionada a través de la negociación, en un intento por ganar terreno en su lucha diplomática.
OCCIDENTE PIDE SANCIONES MAS ESTRICTAS
Después de la publicación del informe, algunos países occidentales recordaron que el Consejo de Seguridad de la ONU no sólo exige transparencia a Irán, sino también la suspensión de las actividades de enriquecimiento de uranio.
Según estos países, el informe demuestra que Teherán ha violado las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU al negarse a suspender el enriquecimiento.
Un días después de la publicación del informe, Francia, el Reino Unido y Alemania presentaron de forma oficial ante el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución en el que se piden más sanciones contra Irán por su rechazo a suspender las controvertidas actividades de enriquecimiento nuclear.
Estados Unidos, Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania deben reunirse el lunes en Washington para abordar su postura respecto a Irán, mientras que la AIEA tiene previsto celebrar una reunión de su consejo a principios de marzo para analizar el informe.
DIFICULTAD PARA ROMPER EL ESTANCAMIENTO
Aunque Irán insiste en que el informe prueba su "inocencia", el país todavía necesita estrechar su cooperación con la AIEA en diversos aspectos, señaló ElBaradei tras la publicación del documento.
Según ElBaradei, Irán debe contestar preguntas acerca de su investigación armamentística para desechar de forma definitiva las sospechas pendientes en torno a sus actividades nucleares pasadas.
Asimismo, la república islámica debe reanudar su cumplimiento del Protocolo Adicional del TNP y permitir inspecciones improvisadas para garantizar que las actividades nucleares del país persiguen propósitos pacíficos, señaló.
Finalmente, agregó, Irán debe suspender sus actividades de enriquecimiento para que sus programas nucleares recuperen la confianza de la comunidad internacional.
No obstante, no se espera que Irán se comprometa con facilidad, dada la firme postura que mantiene en torno a esta cuestión.
En lo que constituye un asunto extremadamente complicado, la ambición nuclear de Teherán no sólo se considera una amenaza para la no proliferación, sino un problema relacionado con el prolongado enfrentamiento entre Irán y Estados Unidos, cuyas raíces se remontan a hostilidades históricas por la influencia en Oriente Medio.
De este modo, cabe esperar que Washington aproveche los temores del resto de países para imponer nuevas sanciones contra Irán, mientras Teherán se agarra a la esperanza de que su cooperación con la AIEA divida a la comunidad internacional con el objetivo de ganar terreno en el enfrentamiento, concluyeron los analistas. Fin