BEIJING, 26 feb (Xinhua) -- Cerca del 60 por ciento
de los médicos chinos han experimentado personalmente, o han
presenciado, incidentes violentos durante su trabajo cometidos por parte de
los pacientes o sus familiares, según revela una encuesta.
El estudio, realizado conjuntamente por el Diario de
la Juventud de China y Dingxiangyuan, un foro médico de Internet,
señala que el empeoramiento de la relación entre médicos y pacientes
ha perjudicado la salud y el entusiasmo profesional de los doctores.
El deterioro de esta relación se debe a la gran
población de China, la relativa escasez de recursos médicos, así como al
incremento de los costes médicos. Los profesionales de la medicina se
han quejado de su enorme carga de trabajo, mientras los pacientes han
acusado a los médicos de ser impacientes, estar excesivamente preocupados
por cuestiones económicas y carecer de ética profesional.
En casos extremos, los profesionales fueron
golpeados y los equipos médicos fueron dañados.
De los 4.353 encuestados, todos ellos médicos con
edades comprendidas entre los 25 y 40 años, el 40 por ciento admitió que
estaban sometidos a un gran tensión y "a veces se encontraban al
borde de sufrir una crisis nerviosa". De acuerdo con los
profesionales, esta situación no estaba provocada por preocupaciones
acerca de su carrera o de tipo financiero sino que se debían a la falta de
confianza por parte de los pacientes y el público.
Por otra parte, un 63 por ciento de los encuestados
afirmó que su estado de salud se había deteriorado, mientras el 54 por
ciento no había practicado ningún tipo de deporte en los últimos seis
meses como consecuencia de la larga jornada laboral.
El foro Dingxiangyuan también planteó preguntas a
los médicos sobre sus planes profesionales a largo plazo. Más de la mitad
admitió que había pensado en dejar la medicina, y cerca del 36
por ciento estaba todavía considerando la idea. Sólo el ocho por
ciento afirmó que nunca se le había pasado por la cabeza esa
posibilidad.
Sin embargo, el 63 por ciento de los médicos eligió
"curar a los pacientes y ganar su confianza" como la experiencia más
gratificante. Fin