BUENOS AIRES, 23 feb (Xinhua) -- Argentina, Brasil y
Bolivia acordaron hoy la conformación de un grupo que vigile la situación
energética en los tres países, en especial la provisión de gas.
La iniciativa, que se inscribe en la seguridad
energética regional, fue convenida por la mandataria de Argentina,
Cristina Fernández, y los gobernantes Luiz Inacio Lula da Silva, de
Brasil, y Evo Morales, de Bolivia.
Los tres jefes de Estado concluyeron una reunión de
un día en la residencia presidencial de Olivos, 20 kilómetros al norte de
Buenos Aires, la capital argentina.
Fernández, Da Silva y Morales dijeron en un
comunicado conjunto que el grupo que vigilará la situación energética en
los tres países estará encabezado por los ministros de Energía de los tres
países.
Las medidas que adopte el grupo estarán encaminadas
a evitar los déficit energéticos para garantizar el "crecimiento sostenido
de las economías" de las tres naciones.
El grupo de los ministros de Energía se reunirá por
primera vez en Bolivia en fecha que decidirán después los tres
países.
Morales convocó la cumbre de un día para que
Fernández y Da Silva decidieran cómo se reparten las futuras exportaciones
de gas boliviano ante la insuficiente oferta de Bolivia.
La reunión concluyó sin un acuerdo sobre los
volúmenes de los futuros envíos de gas boliviano a Brasil y Argentina, las
dos mayores economías de América del Sur en ese orden.
El comunicado conjunto de los tres mandatarios fue
entregado a la prensa por el ministro de Relaciones Exteriores de
Argentina, Jorge Taiana, al término de la reunión.
El grupo de ministros buscará "las mejores
alternativas" para el crecimiento de la producción de hidrocarburos y
electricidad y de las infraestructuras en cada uno de los tres países,
dijeron los mandatarios.
Las alternativas de cooperación energética se
sustentarán en "el principio de solidaridad energética regional" y
beneficiará económicamente a las tres naciones, dijeron.
"El grupo coordinador analizará de manera permanente
la evolución de las respectivas demandas de energía, coordinando las
medidas que resulten oportunas y pertinentes", señalaron los
gobernantes.
OFERTA INSUFICIENTE
Bolivia tiene una extracción diaria de 40 millones
de metros cúbicos de gas que es sobrepasada por la demanda interna y
externa que ronda los 46 millones de metros cúbicos.
Los envíos de gas de Bolivia a Brasil alcanzan entre
27 millones y 30 millones de metros cúbicos diarios, especialmente para
Sao Paulo, la mayor ciudad industrial brasileña.
Las exportaciones de Bolivia a Argentina totalizan
tres millones de metros cúbicos diarios, menos de la mitad del compromiso
suscrito en 2006 de 7,7 millones.
Bolivia tiene además un contrato con Argentina para
el suministro de 27,7 millones de metros cúbicos diarios de gas a
partir de 2011 que según proyecciones no podrá cumplir.
Autoridades diplomáticas de Argentina y Brasil
dijeron que ambos países están interesados en que Bolivia les cumpla el
suministro de gas contratado.
Fernández y Da Silva no están dispuestos a que sus
países reciban menos gas del convenido.
Brasil y Argentina consideran vital para su
crecimiento económico el suministro de gas de Bolivia. Bolivia
necesita las divisas del gas para los programas sociales impulsados por el
mandatario.
En entrevista difundida hoy por el diario argentino
"Clarín", Morales propuso que Argentina y Brasil acepten una
redistribución de los volúmenes exportados al margen de los
contratos suscritos con Bolivia.
Morales dijo que a pesar del aumento de la
extracción de gas a 42 millones de metros cúbicos diarios de gas, la
oferta es insuficiente para cubrir a cabalidad las necesidades de
Argentina y Brasi, y el consumo interno en Bolivia.
MAYORES INVERSIONES EN
BOLIVIA
El canciller de Brasil, Celso Amorim, dijo que
Brasil está dispuesto a invertir al menos 1.000 millones de dólares para
aumentar la extracción de gas en Bolivia.
Amorim dijo que además de las inversiones en
Bolivia, es necesario una mayor cooperación energética entre Brasil y
Argentina, incluida la energía nuclear.
Da Silva, quien llegó la noche del jueves a
Argentina, se pronunció por la adopción de una "estrategia energética
común" para garantizar el suministro de hidrocarburos y electricidad en
América del Sur.
Bolivia, el país más pobre de América del Sur, se ha
convertido con sus yacimientos de gas en fuente energética para la
región.
Bolivia rehúsa vender gas a Chile en demanda de que
ese país le restituya la salida al mar que le quitó en la llamada Guerra
del Pacífico (de 1879 a 1884).