QUITO, 18 feb (Xinhua) -- El presidente ecuatoriano
Rafael Correa propuso hoy convertir a las islas Galápagos en la primera
zona libre de combustibles contaminantes en 2015, al anunciar un mayor
impulso al plan de energía eólica.
El archipiélago, de unos 19.000 habitantes y cuna de
especies únicas en el mundo, ingresó a la era de las fuentes alternas de
energía con la puesta en marcha del parque eólico de mayor potencia
en el país, señaló el gerente del proyecto, José Moscoso.
El sistema inició operaciones hace unos meses con
tres turbinas de 800 kilowatts cada una, las cuales reducirán hasta 50 por
ciento el uso de diesel en la isla San Cristóbal, la segunda más poblada
de Galápagos con unos 6.100 pobladores.
"La quema de diesel genera gases de efecto
invernadero y lo que estamos tratando es de disminuirlos sensiblemente.
Esperamos dejar de emitir 3.000 toneladas anuales de dióxido de carbono",
dijo Moscoso.
El proyecto recibió el apoyo financiero del
denominado Grupo de los ocho (G8), integrado por Estados Unidos, Alemania,
Canadá, Francia, Italia, Japón, Rusia y Reino Unido.
El gobierno ecuatoriano impulsará de manera
simultánea programas de sustitución de hidrocarburos en las islas Santa
Cruz e Isabela, donde se empleará energía solar, eólica y biocombustibles,
dijeron funcionarios vinculados al proyecto.
Ubicadas a 1.000 kilómetros de la costa ecuatoriana,
las islas Galápagos fueron incluidas en 2007 por la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y Cultura (Unesco) en
la lista de patrimonio en riesgo debido al aumento del turismo y al
ingreso de especies invasoras.
Conformadas por 13 islas principales y 17 islotes en
el océano Pacífico, las Galápagos fueron declaradadas en 1978 Patrimonio
Natural de la Humanidad por la Unesco. El área protegida se extendió
en 2001 a la reserva marina.
El año pasado el presidente Correa decretó
la emergencia en el archipiélago y anunció restricciones para los vuelos,
el turismo y los permisos de residencia.