BEIJING, 8 feb(Xinhua) -- Para los chinos, la Fiesta
de Primavera o Año Nuevo Lunar chino, que empezó este año ayer
jueves, es una ocasión especial para brindar ofrendas a las divinidades y
los antepasados, y pedir buena cosecha y buena suerte para el año
venidero, además de la reunión familiar.
Durante la fiesta, los chinos engalanan sus
viviendas con adornos del Año Nuevo que representan escenas festivas y de
enhorabuena.
A la gente también le encanta pegar dísticos
primaverales a ambos lados de la puerta para manifestar su deseo de una
vida feliz. En ellos se escriben con pincel frases de felicitación en
tiras de papel rojo.
En la puerta o en la pared también se pega el
caracter " felicidad" en forma invertida, lo que significa que la felicidad
ya llega a la casa, porque la palabra "felicidad invertida" y la
palabra"llega la felicidad" se pronuncia igual en chino.
Una de las costumbres de mayor importancia es la
reunión familiar en medio de una exquisita cena en la noche vieja. Los
niños reciben dinero "Yasuiqian" de sus abuelos, padres, tíos o tías
como señal de felicitación.
Los chinos permanecen despiertos durante la noche
vieja, lo cual contribuye a que sus padres tengan una vida más larga,
según la tradición. A las 12 de la noche se comienzan a encender
petardos para decir adiós al Año Viejo y dar la bienvenida al
Nuevo.
El primer día del Año Nuevo Lunar chino, los
ciudadanos de este país asiático rinden homenaje a los dioses y los
antepasados, y los miembros más jóvenes de la familia presentan sus
respetos a los mayores que todavía viven.
Para el segundo día está previsto el regreso de las
hijas casadas al hogar de sus padres. Si es una recién casada, su
marido la debe acompañar y llevar regalos para su familia.
El tercer día la gente se acuesta temprano porque,
según la leyenda china, los ratones casan a sus hijas, y las personas van
a la cama para que los ratones puedan celebrar sus ceremonias de
matrimonio.
El cuarto día los chinos preparan ofrendas de comida
para recibir el regreso del dios del hogar de su viaje a la corte del
Emperador de Jade, máxima divinidad taoísta.
Luego, en el quinto día, se quitan todas las
ofrendas de los altares y la vida retorna un poco a la normalidad,
mientras continúan las visitas entre parientes y amigos.
Finalmente, en el noveno día, se vuelven a presentar
numerosas ofrendas en casas o templos para celebar el cumpleaños del
Emperador de Jade, que según la leyenda, nacióinmediatamente después
de la medianoche del noveno día.
Durante la fiesta se organizan danzas del dragón y
del león, rituales utilizados por los chinos para auyentar las malos
augurios y atraer la buena fortuna. Las tradicionales romerías
chinas, caracterizadas por la cultura, arte y artesanías
folklóricas, también son muy frecuentadas durante las vacaciones de
la Fiesta de Primavera.
En ese período, multitudes de chinos acuden a los
templos para quemar incienso y orar por la buena suerte. Según la
tradición, la primera persona en ofrecer incienso será bendecida con buena
suerte para todo el año nuevo.
Además de la diversión, los chinos respetan
estrictamente ciertos tabúes.
Por ejemplo, la gente cree que barrer el piso
durante los primeros cinco días del Año Nuevo es de mala suerte, debido a
que uno puede accidentalmente barrer la buena suerte y riqueza y
echarla fuera de casa.
También se prohibe severamente el lenguaje malo y
hablar de la muerte. Si se rompe un plato, es vital decir tan pronto como
sea posible"sui sui ping an", que significa"paz a través del año".
Hay que mantener encendidas las barras de incensio y
las velas de los altares día y noche para promover la longevidad.
Algunas familias esconden los cuchillos
y las tijeras para evitar cortar por accidente el "hilo de la buena
suerte" en el próximo año.