BEIJING, 4 feb (Xinhua) -- Las familias chinas
gastarán más dinero si desean celebrar el Año Nuevo Lunar en restaurantes
pues el precio de las cenas en estos establecimientos de comida ha
aumentado, según una encuesta de mercado realizada por la Asociación
de Cocina de China en Beijing, dada a conocer ayer.
Esta encuesta, que considera a cientos de empresas
restauranteras en las ciudades grandes y medianas del país, muestra
que el costo de la cena de la víspera del festival de la Primavera aumentó
un 20 por ciento con respecto al año anterior, y más del 91 por ciento en
los restaurantes donde se solicitó a los proveedores mostrar licencia de
trabajo, medida que tiene como objetivo garantizar la calidad de los
materiales e ingredientes de la comida.
Tradicionalmente, los chinos toman la cena de la
víspera del Festival de la Primavera en casa. Sin embargo, con cada vez
más ingresos, un creciente número de los chinos puede costear una
cena en un restaurante, donde se dispone de un menú más elaborado y de
personal para lavar los platos.
Además, más de 3 millones de empleados del sector de
servicio de comidas indicaron que renunciarían a sus vacaciones para
trabajar. Y más obreros inmigrantes que trabajan en el sector de
servicio en las grandes ciudades, también permanecen en sus puestos
de trabajo, dado que les es imposible regresar a su pueblo natal por las
tormentas de nieve que paralizan el sistema de transporte del país.
Algunas autoridades locales, como por ejemplo las de
la provincia meridional de Guangdong, han exhortado a las compañías
a que garanticen a sus empleados vacaciones pagadas después del
festival de la Primavera.
Asimismo, otra encuesta a nivel nacional conducida
por la compañía de recursos humanos Zhilian Recruiting, ha revelado que
el creciente costo de las celebraciones del Festival de la Primavera
se ha convertido en una carga económica pesada para los inmigrantes
rurales de ingresos limitados, que buscan ganarse la vida en las ciudades
de China.
De acuerdo con la encuesta, el 80 por ciento de
estos empleados gastan la totalidad del salario mensual en el viaje del Año
Nuevo Lunar y la compra de regalos a sus parientes.
Los obreros inmigrantes ganan aproximadamente
unos 1.200 yuanes mensualmente (167 dólares USA) en ciudades como
Shenzhen, provincia de Guangdong -la primera "ciduad abierta" de China para
la inversión extranjera- donde el producto interno bruto (PIB)
per cápita excedió los 10.000 dólares en el año pasado.