BEIJING, 14 ene (Xinhua) --
La más antigua cadena de restaurantes de pato al estilo Pekín, el Grupo
Quanjude Co. Ltd., ha sido objeto de protestas públicas pues tiene
planeado emplear hornos eléctricos para reemplazar los procedimientos
tradicionales de preparación manual del pato.
Los hornos eléctricos, basados en la operación
computarizada desarrollada de manera conjunta por Quanjude y una compañía
alemana, mantendrán las técnicas manuales y simplificarán los
procedimientos de asado, dijo con anterioridad Xing Ying, gerente general
de Quanjude.
"Nosotros, las personas comunes y corrientes, no
sólo comemos el pato de Quanjude por su sabor, sino también por los
cientos de años de tradición y cultura que nuestros ancestros nos
heredaron", dijo Han Xiao, residente de Beijing, citado en la edición de
hoy lunes del Diario de la Juventud de China.
"Esto último es una parte preciosa que no puede ser
comprada", dijo Han.
De acuerdo con un sondeo conjunto realizado por el
diario y por el portal Sina.com.cn, el 76,8 por ciento de los
entrevistados se oponen al plan y el 62,8 por ciento temen que la medida
pueda convertir en pato al estilo Pekín en "comida rápida".
"Si Quanjude emplea hornos eléctricos para cocinar
sus patos, ¿entonces en qué serán diferentes al KFC (Kentucky Fried
Chicken)?" se preguntaron muchos clientes entrevistados.
Un entrevistado dijo que "la automatización y la
estandardización son buenas, pero no son la 'Biblia" de todas las
industrias".
"La razón por la cual Quanjude puede vender un solo
pato al elevado precio de 198 yuanes (27,3 dólares) es que el pato era una
obra de arte manual y no preparado en una línea de producción".
Fundado en 1864 durante la Dinastía Qing
(1644-1911), los últimos gobernantes imperiales de China, Quanjude es uno
de los restaurantes más reconocidos del país y comer pato laqueado se ha
convertido en una de las principales atracciones para los turistas. Fin