BEIJING, 2 feb (Xinhua) -- El Ejército Popular de
Liberación ( EPL) de China ha desplazado a 306.000 soldados para combatir
los desastres causados por las fuertes nevadas en la parte meridional
del país hasta la medianoche de ayer, según señalaron fuentes
militares.
Alrededor de 1,07 millones de milicianos y miembros
de las unidades de reserva participaron en los esfuerzos de alivio de
este desastre natural, según el grupo de reacción de emergencia del
EPL.
El EPL de China cuenta actualmente con 2,3 millones
de soldados.
Éstos han utilizado con frencuencia tácticas
irregulares para aliviar los daños causados por el temporal, entre los que
se incluyen disparos a líneas eléctricas con pistolas ametralladoras
para destruir el hielo, y el uso de tanques para romper el hielo
sobre la carretera.
Vehículos militares como camiones cocina y carros
blindados desempeñan un papel importante en las tareas de rescate y de
retirada del hielo. Más de 100 aviones y helicópteros están
listos para intervenir en caso de que sea necesario, destacaron las
fuentes de las fuerzas aéreas.
Dos aviones de transporte AN-26 volaron a la
provincia suroccidental de Guizhou en la madrugada de hoy sábado, llevando
a bordo 5,5 toneladas de materiales y equipos de auxilio, incluidos
alimentos, medicinas y mantas.
A las 13:33 horas de hoy sábado, el primero de los
seis helicópteros cargado con artículos de rescate y desplegado en la
Zona Militar de Chengdu (al suroeste de China) llegó a la ciudad de
Yibin, de la provincia suroccidental de Sichuan.
En la ciudad meridional de Guangzhou, cerca de 1.500
soldados ayudaron a mantener el orden en la estación de tren.
Soldados de la Zona Militar de Hubei, en el centro
de China, colaboraron con la policía local para restaurar una sección de
28 kilómetros de la autopista Beijing-Zhuhai, vía principal que une
el norte con el sur del país, y que había tenido que ser cerrada al
tráfico a causa del hielo sobre la calzada. Los esfuerzos realizados por
los soldados han permitido que más de 6.000 vehículos y 12.000 pasajeros
hayan podido reanudar sus viajes.
Las nevadas, las más fuertes de la última década,
han venido azotando las regiones orientales, centrales y meridionales del
país durante más de dos semanas, y han provocado muertes, derrumbes
de viviendas, cortes de energía, accidentes, problemas de tráfico, además
de destrucción de cultivos y pérdida de ganado.