HONOLULU (Estados Unidos), 30 ene (Xinhua) -- Las
elecciones presidenciales que se celebrarán en Estados Unidos a finales de
año apenas afectarán a la política climática del país, indicó
Andy Karsner, subsecretario de Energía de Estados Unidos.
Durante una rueda de prensa paralela a la reunión de
las principales economías del planeta sobre seguridad energética y
cambio climático, que tienen lugar aquí entre los días 30 y 31 de
enero, Karsner afirmó que la política climática depende en realidad
de autoridades de niveles intermedios procedentes de los dos partidos
mayoritarios.
"Estamos construyendo una continuidad en el sector
de los trabajadores públicos", indicó, y aclaró que pese al cambio de
Ejecutivo el próximo año, los funcionarios que llevan a cabo una
carrera administrativa continuarán decidiendo la política climática.
Karsner también anotó que con independencia de quién
se convierta en presidente, ya sea republicano o demócrata, deberá
adoptar políticas climáticas que cuenten con un apoyo amplio de los
dos principales partidos políticos.
El presidente estadounidense, George W. Bush, firmó
el año pasado un proyecto de ley que pone de manifiesto un ejemplo del
consenso de los dos partidos al respecto, indicó.
Ante la posibilidad de que un nuevo presidente no se
oponga, como lo ha hecho Bush, a imponer objetivos en la reducción de
emisiones, Karsner indicó que no se dará tal circunstancia y
anotó que Estados Unidos ve la cuestión a su manera.
Los recortes obligatorios, indicó Karsner, deberán
ser fijados por una ley que precisará el respaldo de los dos partidos
antes de que el presidente la firme.
Asimismo, el gobierno de Estados Unidos ya ha fijado
cuotas obligatorias en otras áreas, como ocurre con el estándar de
eficacia energética.
Sin embargo, los principales candidatos a la
presidencia parecen estar de acuerdo con la imposición de recortes
obligatorios en las emisiones de gases de efecto invernadero.
Hillary Clinton y Barack Obama, los principales
candidatos demócratas, se han comprometido a reducir las emisiones en un
80 por ciento para 2050 a partir de los niveles de 1990, y tanto uno
como otro han reconocido que dicho objetivo no puede alcanzarse a
menos que se impongan recortes legales en las emisiones.
Por parte de los republicanos, John McCain, hasta
ahora favorito de su partido, ha prometido limitar las emisiones en un
65 por cierto para 2050. Fin