WASHINGTON, 30 ene (Xinhua) -- Estados Unidos está
siguiendo "muy de cerca" la tensa situación en Kenia, pero resulta
prematuro afirmar que la violencia postelectoral en ese país es una
"limpieza étnica", dijo hoy el Departamento de Estado.
"Es muy claro que existe una situación muy seria, si
no es que una crisis, en relación con las personas que están siendo
desplazadas en Kenia", dijo en conferencia de prensa el vocero del
Departamento de Estado, Sean McCormack.
"Puede haber muchos ejemplos de personas que están
siendo forzadas por grupos a salir de ciertas áreas, que están siendo
identificadas de manera específica para ser retiradas de ciertas
áreas. Este es un motivo de preocupación real para nosotros y lo
estamos siguiendo muy de cerca".
El vocero dijo que los expertos de la Oficina para
Asuntos de Crímenes de Guerra del Departamento de Estado están reuniendo
información sobre la violencia postelectoral, pero que aún no han
llegado a ninguna conclusión.
"Si documentan cualquier caso de atrocidad tendremos
que analizar cuál será el siguiente paso, pero en este momento aún no nos
encontramos ahí", dijo, y agregó que "limpieza étnica", a diferencia
de "genocidio", no es un término legal con una definición
establecida.
Por causa de los disturbios generados tras las
elecciones del 27 de diciembre en Kenia, más de 800 personas han muerto y
más de 250. 000 han sido desplazados en el país.
Los partidos de oposición kenianos acusan al
presidente Mwai Kibaki de fraude en la elección presidencial. Kibaki y el
principal líder opositor, Raila Odinga, se culpan entre sí de la
violencia. Fin