WASHINGTON, 28 ene
(Xinhua) -- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, afirmó en la
noche del lunes durante su último discurso del Estado de la Unión que
mantendrá la línea actual de la política exterior con respecto a Irak,
Irán y el proceso de paz de Oriente Medio.
El máximo mando militar de Estados Unidos en Irak,
el general David Petraeus, ha advertido de que una retirada prematura
daría lugar a la "desintegración" de las fuerzas de seguridad iraquíes,
el fortalecimiento de Al Qaeda y el aumento de la violencia, indicó
Bush.
Asimismo, Bush defendió que el plan de enviar a
otros 30.000 soldados adicionales a Irak el año pasado ha logrado avances
en el país.
"Si bien el enemigo continúa siendo peligroso y
todavía queda trabajo por hacer, el aumento de tropas estadounidenses e
iraquíes ha logrado resultados que muy pocos se imaginaban hace un año",
indicó.
A pesar de todo, el mandatario admitió que los
enemigos de Estados Unidos en Irak han recibido un duro golpe, pero no han
sido derrotados todavía.
"Nuestros enemigos en Irak han recibido un duro
golpe, pero aún no han sido derrotados y cabe esperar un combate arduo en
el futuro", indicó.
"Nuestro objetivo en el año que tenemos por delante
es conservar y construir sobre los logros obtenidos en 2007, al
tiempo que entramos en la siguiente fase de nuestra estrategia. Los
soldados estadounidenses están pasando de liderar las operaciones a
colaborar con las fuerzas iraquíes y, en algunos casos, a supervisar con
proteccionismo la misión", añadió Bush.
Respecto a Irán, Bush se mostró más vehemente que
nunca y advirtió a Teherán que Estados Unidos lo confrontará si es
necesario.
"Pero ante todo, sabemos esto: Estados Unidos se
enfrentará a quien amenace a nuestras tropas, nos mantendremos junto a
nuestros aliados y defenderemos nuestros principales intereses en el Golfo
Pérsico", subrayó.
Bush instó a Irán a suspender sus actividades de
enriquecimiento de uranio y a comenzar las negociaciones.
"Nuestro mensaje a los líderes de Irán es también
claro: Suspended, de forma verificable, vuestras actividades de
enriquecimiento de uranio para que las negociaciones puedan comenzar
y uníos a la comunidad de naciones, esclareced vuestras intenciones
nucleares y acciones pasadas, detened la opresión dentro del país y poned
fin al terrorismo en el extranjero", sentenció.
Asimismo, Bush afirmó que "ha llegado el momento" de
que un Israel democrático y una Palestina democrática convivan en
paz.
"Ha llegado el momento de que un Israel democrático
y una Palestina democrática convivan en paz en Tierra Santa",
indicó.
"Los palestinos han elegido un presidente que
reconoce que la lucha contra el terrorismo es fundamental para lograr un
Estado en el que su población pueda vivir con dignidad y paz con Israel",
agregó.
Bush visitó Israel y los territorios palestinos a
primeros de este mes con el objetivo de impulsar el proceso de paz
reanudado en la conferencia internacional de Annapolis (Maryland),
celebrada en noviembre.
El presidente estadounidense afirmó que mantendrá la
ofensiva en la guerra contra el terrorismo y que llevará a los enemigos de
Estados Unidos ante la justicia.
A pesar de todo, la popularidad de Bush atraviesa
por un momento difícil, según un sondeo realizado este mes por el
Washington Post y la ABC, que cifra el índice de aprobación del
presidente en un 32 por ciento, ratio más reducido desde que llegó al
poder, con sólo un 30 por ciento favorable a la política llevada por el
gobierno en Irak.
Asimismo, el Congreso, de mayoría demócrata, ha
condenado la política exterior de la administración de Bush y ha exigido
un cambio de curso.