WASHINGTON, 28 ene (Xinhua) -- El presidente
estadounidense George W. Bush pidió en la noche del lunes al Congreso que
apruebe la legislación bipartidista que reautoriza y refuerza la ley "Que
Ningún Niño se Quede Atrás" (No Child Left Behind, en inglés).
"Hace seis años, aprobamos de forma conjunta la ley
Que Ningún Niño Se Quede Atrás, y hoy nadie puede negar los resultados",
apuntó Bush en un discurso televisado sobre el Estado de la Unión.
Bien enterado de la polémica en torno a la
efectividad de la ley, Bush trató de defender los logros de su
administración en política de educación.
En este sentido, afirmó que la administración y el
Congreso deben trabajar juntos para aumentar la contabilidad y
flexibilidad de los estados y distritos en materia de educación, reducir el
número de alumnos que abandonan los institutos y ofrecer más ayuda a
las escuelas.
El presidente también pidió que el Congreso apoye
un nuevo proyecto que ofrece 300 millones de dólares para ayudar a
los escolares procedentes de familias con bajos ingresos.