BOGOTA, 28 ene (Xinhua) -- El gobierno colombiano
aclaró hoy que ejerce soberanía sobre el archipiélago de San Andrés porque
le pertenece según tratados internacionales, y no busca provocar a
Nicaragua con la presencia militar en la franja marítima.
A través de un comunicado de la cancillería, el
ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Araújo, desestimó las
declaraciones del presidente nicaragüense Daniel Ortega sobre la supuesta
provocación que ejercen las tropas colombianas en la frontera
marítima.
"Colombia ha continuado ejerciendo en forma pacífica
su soberanía y jurisdicción sobre las áreas marítimas correspondientes al
archipiélago de San Andrés, únicamente hasta el meridiano 82 (...) y
no ha pensado agredir a ningún país", señaló la cancillería.
Durante la sesión de clausura de la VI Cumbre
Presidencial de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
América (Alba), en Venezuela, Ortega afirmó que Colombia impide el trabajo
de pescadores nacionales en aguas que le pertenecen.
"Quiero denunciar que el gobierno de Colombia no
está acatando el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, y
mantiene una vigilancia militar en la zona marítima reivindicada, que con
el fallo de la Corte dejó de ser frontera", dijo Ortega.
Al respecto, el ministerio colombiano aclaró que
actúa según las resoluciones de los tratados internacionales, recordando
que el Esguerra-Bárcenas de 1928 y uno de ratificación dos años después,
le entregaron soberanía sobre el archipiélago.
"Colombia seguirá actuando con estricto apego a los
principios y normas del Derecho Internacional, dentro del respeto fiel a
los tratados internacionales, entre ellos el Tratado Esguerra-Bárcenas
de 1928 y el Acta del Canje de los Instrumentos de Ratificación de
1930", señaló el canciller.
Nicaragua alega la nulidad del tratado que se firmó
cuando ese país estaba bajo dominio estadounidense, y pidió al tribunal
internacional fallar a favor del inicio de un nuevo juicio, pero La
Haya reafirmó la validez del Esguerra-Bárcenas.
El tribunal internacional, no obstante, indicó que
el tratado no determinó la soberanía de otros islotes del archipiélago ni
la frontera marítima. Fin