NACIONES UNIDAS, 25 ene (Xinhua) -- Irán podría
enfrentarse a restricciones y prohibiciones de viaje contra algunos de sus
ciudadanos y a una expansión de la congelación de activos decretada
por las dos resoluciones anteriores del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas, según "algunas partes de una tercera resolución de
sanciones" disponibles el viernes.
La propuesta, que acordaron el martes el Reino
Unido, China, Francia, Alemania, Estados Unidos y Rusia, expresa asimismo
la disposición del grupo conocido como 5+1 a "reforzar aún más la
gestión diplomática para impulsar la reanudación del diálogo y
consultas basados en la oferta presentada a Irán".
Las medidas propuestas, que constituirán durante las
próximas semanas la base de las deliberaciones del Consejo de Seguridad de
la ONU en torno a una tercera resolución sobre el contencioso
nuclear iraní, incluyen restricciones y prohibiciones para
viajar, congelación de activos, limitaciones en artículos de doble uso,
prohibiciones de créditos de exportación, supervisión financiera,
inspecciones de carga, y "otras acciones" eventuales contra
Teherán.
El Consejo de Seguridad, compuesto por 15 miembros,
debía haberse reunido el viernes para abordar la cuestión, pero los
últimos acontecimientos en Oriente Medio obligaron a retrasar las
discusiones sobre la actividad nuclear de Teherán hasta el lunes
entrante, según fuentes diplomáticas.
Según el documento obtenido por Xinhua que recoge
algunas partes del borrador, todos los estados son instados a "aplicar
vigilancia y restricciones respecto a la entrada o tránsito por
su territorio de individuos que participan, directa o
indirectamente, facilitando apoyo a las polémicas actividades de
proliferación nuclear de Irán o al desarrollo de los sistemas de armamento
nuclear".
Las restricciones de viaje también afectarán a
aquellos involucrados "en la facilitación de artículos, bienes, equipos,
materiales y tecnología prohibidos" especificados en la
Resolución 1737 del Consejo de Seguridad.
Asimismo se refleja la prohibición de entrada a
dichos individuos "siempre que nada obligue a un Estado a negar la
entrada a sus propios ciudadanos".
El borrador insta a ampliar la congelación de fondos
prevista en las resoluciones 1737 y 1747 para incluir a personas y
entidades adicionales, así como a "cualquier individuo que actúe en
su nombre o bajo sus directrices, y todas las entidades de su propiedad o
dirección".
Junto con las limitaciones en artículos de doble
uso, la propuesta insta a todos los países a "mostrarse cautos antes de
acordar nuevos compromisos que incluyan apoyo financiero público al
comercio con Irán, como créditos de exportación, avales o seguros,
destinados a sus ciudadanos o entidades que participan en dicho intercambio
comercial".
Con esta medida se alerta al resto de países de la
necesidad de "evitar que dicho apoyo financiero contribuya a la
proliferación de las actividades nucleares polémicas o al desarrollo de
sistemas de armamento atómico".
También se insta a vigilar "las actividades de
instituciones financieras del propio territorio con todos los bancos con
domicilio social en Irán, en especial con los bancos Melli y
Saderat, y todas sus sucursales o filiales en el extranjero".
En cuanto a la inspección de mercancías, el borrador
pide a todos los países que "inspeccionen todas las cargas con
procedencia o destino en Irán de aviones y barcos en sus aeropuertos
o puertos operados o propiedad de Iran Air Cargo y de Iran Shipping Line,
siempre y cuando existan motivos razonables para pensar que dichos barcos
o aviones transportan mercancías prohibidas" por las dos primeras
resoluciones o por la tercera.
La propuesta expresa su "seria preocupación" por el
hecho de que Irán no haya suspendido todas las actividades de
enriquecimiento y reprocesamiento de uranio ni sus proyectos de agua
pesada, así sobre la negativa de la república islámica de reanudar la
cooperación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
Como pasos a seguir, el texto "requiere un nuevo
informe en un plazo de 90 días del director general de la AIEA acerca de
la suspensión íntegra y continuada de todas las actividades"
mencionadas en las resoluciones 1737 y 1747.
A partir de dicho informe, el Consejo de Seguridad
decidirá entonces si suspende o retira las sanciones contra Irán, o bien,
si "adopta las medidas adicionales pertinentes", contempladas en el
Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas.
En cuanto al frente diplomático, el documento
expresa el deseo de "buscar una solución amplia, a largo plazo y
adecuada", que permita el "desarrollo de las relaciones en todos los
ámbitos y una más amplia cooperación con Irán basada en el respeto mutuo y
en el establecimiento de la confianza internacional respecto a la
naturaleza pacífica" del programa nuclear iraní.
Asimismo se expresa la acogida a un acuerdo entre
Irán y la AIEA para "resolver todas las cuestiones relacionadas" con el
contencioso nuclear iraní y los avances cosechados al respecto,
al tiempo que anima al organismo de control nuclear de la ONU a
continuar trabajando para aclarar todas las cuestiones que ayuden a
"restablecer la confianza internacional en la naturaleza exclusivamente
pacífica de las actividades nucleares de Irán".
Finalmente, el borrador apunta que las
negociaciones directas con Teherán comenzarán "tan pronto como Irán suspenda todas
las actividades relacionadas con el enriquecimiento y con
el reprocesamiento, incluidos la investigación y el desarrollo, y
ésto sea verificado por la AIEA".