
YAKARTA,
27 ene (Xinhua) -- El ex presidente indonesio Suharto falleció el domingo a
los 86 años de edad en el hospital en el que fue ingresado el pasado
4 de enero, según fuentes del centro médico.
"Suharto falleció a la 1:10 de la tarde (hora local)
con fallos en múltiples órganos", indicó a Xinhua un trabajador del
Hospital Central de Pertamina identificado como Yana.
La condición general de Suharto se deterioró a
partir de la 1: 00 de la madrugada del domingo, cuando se produjo un fallo
multiorgánico simultáneo, revelaron los doctores que atendían al ex
mandatario.
El ex presidente comenzó a sufrir fallos en
múltiples órganos una semana después de ser ingresado, con problemas en el
corazón, los pulmones y los riñones.
Los restos mortales de Suharto serán trasladados a
su domicilio en el centro de la capital, donde se le aplicará un último
baño ritual como prescribe el islám.
El sepelio tendrá lugar el próximo lunes en Solo,
ciudad natal de Suharto situada en la provincia indonesia de Java Central,
donde se encuentra el panteón familiar, en el que también descansan
los restos de su esposa.
El presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono,
transmitió el domingo desde la oficina presidencial sus condolencias por
el deceso del ex mandatario.
El gobernante rezó por Suharto en una conferencia de
prensa, tanto en su nombre propio como en nombre del país, del gobierno y
del pueblo indonesio.
Asimismo, Susilo Bambang Yudhoyono participará el
próximo lunes en los funerales, lo que ha obligado a cancelar su presencia
en la inauguración de la segunda sesión de la Convención de las
Naciones Unidas contra la Corrupción, prevista para ese mismo día en la
turística isla de Bali.
Por su parte, el secretario del Gabinete, Sudi
Silalahi, anunció siete días de luto nacional en memoria de Suharto,
durante los cuales la bandera rojiblanca del país situada en la oficina
presidencial hondeará a medio mástil.
Suharto gobernó Indonesia durante 32 años hasta que
se vio obligado a presentar su dimisión en mayo de 1998, en medio de
protestas masivas contra la corrupción y la represión del régimen.
El llamado padre de la Indonesia moderna había sido
acusado de violación de los derechos humanos y corrupción, pero la
fiscalía decidió en mayo de 2006 cerrar las denuncias en su contra debido
a su delicado estado de salud.