
BEIJING, 24 ene (Xinhua) --
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de China ascendió un 4,8 por
ciento en 2007, la tasa más alta registrada en más de una década, lo que
podría obligar al gobierno a tomar medidas más restrictivas.
El Buró Nacional de Estadísticas anunció hoy la
cifra anual del IPC, el principal indicador de la inflación, en el que los
precios de alimentos, en especial el precio de la carne de cerdo,
aparecen como los principales causantes del aumento de este índice.
Los precios de alimentos subieron un 12,3 por ciento
el año pasado, contribuyendo al crecimiento del IPC en cuatro puntos
porcentuales, manifestó Xie Fuzhan, director del buró.
El precio promedio de las aves de corral y de los
productos relacionados aumentó en un 31,7 por ciento en 2007, mientras que
el de los huevos se incrementó en un 21,8 por ciento, según Xie.
"El aumento repentino del precio de la carne de
cerdo ha provocado que el IPC subiera también en un 4 por ciento desde el
junio pasado", señaló.
"El precio de la carne de cerdo estuvo infravalorado
en 2006, lo que resultó en una disminución de la crianza de cerdos,
especialmente de hembras. La escasez de estos animales se agravó el
año pasado cuando hubo que sacrificar a algunos de estos animales a causa
del brote infeccioso conocido como enfermedad de la oreja azul", explicó
el director.
Los altos precios de los productos primarios en los
mercados internacionales también han influido en los precios internos y
contribuyeron al establecimiento del nuevo récord del IPC desde
1997.
Los precios del petróleo superaron los 100 dólares
USA por barril por primera vez a principios de este año, cifra mucho más
alta en comparación con los 25 dólares del año 2003, mientras que
los precios de combustibles casi se duplicaron el año pasado en los
mercados internacionales, indicó Xie.
"La subida de la tasa de inflación de China se ha
producido en medio de una tendencia inflacionista generalizada a nivel
internacional. La India registró un incremento del IPC de un 5,2 por
ciento el año pasado, mientras que el IPC de Rusia subió un 9, 4 por
ciento, e incluso en EE.UU. y Europa se prevé un aumento de un 2,8 y más
de un 2 por ciento, respectivamente", indicó el director.
"En general, China no está sola. La nueva ronda de
inflación es un fenómeno global", explicó.
El suministro monetario también influyó en la subida
de precios, añadió Xie, quien manifestó que la medida amplia de suministro
de dinero de China, M2 (que cubre el dinero en circulación y todos
los tipos de depósitos), fue de 40 billones de yuanes (unos 5,5
billones de dólares USA) el año pasado.
El buró también informó de un superávit comercial de
262.200 millones de dólares USA en 2007, un alza del 84.700 millones de
dólares USA frente a 2006. El depósito de divisas se elevó un
43,3 por ciento hasta los 1,53 billones de dólares USA a finales de
2007.
El riesgo a una tendencia inflacionista ha provocado
que el gobierno chino intensificara las medidas de control.
Hace una semana, el banco central anunció que
elevaría el coeficiente de reserva de depósitos bancaria en 0,5 puntos
porcentuales hasta el 15 por ciento a partir del 25 de enero, lo que
supondrá la primera subida para este año. El banco central elevó la tasa
de reserva diez veces por encima del nivel del año pasado, como parte de
los esfuerzos por reducir el exceso de liquidez.
Una suma histórica de billetes del banco central por
valor de 1, 27 billones de yuanes, que han sido emitidos a los bancos
comerciales para contener los créditos, circularán en el primer
trimestre del año, según estadísticas del gobierno.
El Consejo de Estado (gabinete) también anunció este
mes que intervendrá temporalmente el control de precios de artículos de
primera necesidad bajo las regulaciones incluidas en la Ley de
Precios.
Prometió que no elevará los precios de servicios o
artículos de energía claves tales como la gasolina, gas natural,
electricidad, agua, calefacción y transporte público urbano. El gobierno
impondrá fuertes castigos a quienes intenten elevar los precios a
través del acaparamiento o el fraude.
"Estamos afrontando este año una difícil tarea que
tiene por objetivo contener los precios", indicó Xie, al señalar que el
Partido y el gobierno consideran el control de precios como la
máxima prioridad en su agenda de trabajo, una medida que empezará a
dar sus frutos en un breve periodo de tiempo, según Xie. Fin