DAVOS (Suiza), 23 ene (Xinhua) -- La economía
estadounidense, afectada por su crisis financiera, caerá con toda
seguridad en una recesión que podría extenderse a todo el mundo, según
advirtieron hoy varios economistas reunidos en el Foro Económico Mundial
que se celebra en el enclave suizo de Davos.
El profesor y presidente de la firma estadounidense
Roubini Global Economics, Nouriel Roubini, indicó a un panel sobre la
economía mundial en 2008 compuesto por seis expertos que el debate no
reside en ver si habrá o no recesión, sino en lo grave que puede llegar a
ser la misma.
La advertencia llega un día después de que la
Reserva Federal estadounidense recortará en 75 puntos base sus tipos de
interés hasta el 3,5 por ciento, una medida destinada a tranquilizar al
mercado y evitar la recesión de la mayor economía del mundo.
"La Reserva Federal no puede impedir la entrada en
recesión de la economía estadounidense", aseguró Roubini, quien añadió que
"la economía mundial no puede desligarse de una fuerte caída en
EEUU".
Roubini pronosticó un declive profundo y prolongado
que quizás dure tanto como un año.
"La cuestión no es si habrá una caída suave o dura,
sino en cómo de dura será la dura caída", indicó. "Creo que vamos a tener
una recesión estadounidense que durará cuatro trimestres",
sentenció.
Una caída importante de la economía estadounidense
resultará de forma inevitable en una dura ralentización del crecimiento
económico en el resto del mundo, dijo Roubini, quien descartó una
repentina recesión a escala global.
Por su parte, Stephen Roach, presidente de la
división asiática de Morgan Stanley, señaló que coincide en todos los
puntos con la previsión pesimista de Roubini.
"Creo que vamos a asistir a un largo período de
recesión", señaló, en referencia a la maltrecha economía
estadounidense.
Como Roubino, predijo una ralentización global de la
economía, y no una recesión global, subrayando que un aislamiento de lo que
suceda en EEUU es algo fantasioso.
Sobre Europa, otra potencia económica golpeada con
dureza por la crisis financiera, Roach indicó que no va a sufrir
consecuencias especiales de la ralentización global, y predijo que el
Banco Central Europeo (BCE) podría seguir los pasos de la Reserva Federal
estadounidense y recortar los tipos de interés a corto plazo.
Sin embargo, Roach criticó la decisión de la Reserva
Federal de recortar sus tipos de interés, una medida a su juicio
" peligrosa" y "temeraria".
"Podría provocar otra recuperación (del precio de
las acciones) inducida por la burbuja", que es "lo último que el mundo y
los EEUU necesitan", indicó Roach.
Roubini indicó que la medida de la Reserva Federal,
aunque necesaria, llega tarde para lograr algo más que "hacer la
recesión un poco más superficial y menos prolongada" que la que tendría
lugar originalmente, dado el mal estado financiero de los
consumidores estadounidenses y los muchos nervios que afectan ya al
sistema bancario.
Frente al pesimismo de Roubini y Roach, el ministro
de Industria y Comercio indio, Kamal Nath, se mostró mas optimista,
argumentando que el crecimiento del comercio entre los países en
desarrollo podría amortiguar el efecto de una ralentización de la
economía estadounidense.
Si EEUU cae en recesión, "será la primera vez que el
mundo se enfrentará a una situación así con dos motores de crecimiento
como son China y la India", explicó Nath.
Señaló que el crecimiento de la India, en
particular, responde en su mayoría a la demanda doméstica, lo que dora a
las economía emergentes de una mayor resistencia a la caída
estadounidense.
Como para China, la amenaza de una recesión
estadounidense podría constituir un desafío político particularmente
difícil, según Yu Yongding, miembro de la Academia China de las Ciencias
Sociales y ex miembro del comité de política monetaria del Banco
Popular de China (central).
"Una seria ralentización de la economía
estadounidense tendrá un serio impacto en la economía china",
indicó.
De todas formas, Yu señaló que el crecimiento chino
podría ayudar a mitigar cualquier ralentización.
Frente a una caída de la economía y el aparato
financiero estadounidenses, los líderes empresariales del mundo parecen
menos confiados ante el futuro inmediato de la economía mundial.
Según una encuesta global conducida por la
consultoría PricewaterhouseCoopers, la confianza entre los líderes de las
principales multinacionales ha caído por primera vez en cinco
años, con la mitad de ellos "muy confiados" ante un crecimiento de los
ingresos durante los próximos doce años, por debajo del 52 por
ciento del año pasado.
La encuesta, basada en 1.150 entrevistas realizadas
a consejeros delegados de 50 países entre octubre y diciembre del
pasado año, mostró un mundo dividido, donde la caída de la confianza
fue más acusada en EEUU y Europa, frente al mayor optimismo de los líderes
empresariales de Asia, Latinoamérica y Europa Central y del Este.
Fin