
(Xinhua/Reuters)
WASHINGTON, 19 ene (Xinhua)
-- El resultado de las tres votaciones para la nominación presidencial en
Estados Unidos celebradas el sábado dejaron en el terreno de juego a los
candidatos más destacados, aunque el panorama sigue siendo poco
claro.
En el lado demócrata, la senadora por Nueva York
Hillary Clinton ganó los 'caucus' de Nevada, venciendo a su rival, el
senador por Illinois Barack Obama, en una votación muy reñida.
También en Nevada, el ex gobernador de
Massachusetts, Mitt Romney, consiguió una victoria aplastante en el lado
republicano, mientras que el senador por Arizona John McCain se situó por
delante del gobernador de Arkansas Mike Huckabee en las primarias de
Carolina del Sur.
EL CERCO SE ESTRECHA
A últimas horas de hoy, muchos analistas coincidían
en considerar que la carrera por la nominación presidencial sigue
siendo confusa, a pesar de que las votaciones del sábado han
contribuido a reducir el número de candidatos con posibilidades
sólidas de aspirar a la presidencia.
Entre los demócratas, tanto Clinton como Obama
siguen en cabeza tras los 'caucus' de Nevada. Clinton se hizo con el voto
popular, pero Obama le superó en votos de los delegados de la convención
nacional.
El ex senador por Carolina del Norte, John Edwards,
finalizó en un remoto tercer lugar, lo que dificulta sus opciones de
permanecer en la carrera.
Los resultados del sábado constatan todavía más que
la carrera demócrata se ha convertido en una lucha mano a mano entre Obama
y Clinton.
En el lado republicano, antes de la votación en
Carolina del Sur, ambos McCain y Huckabee habían obtenido la victoria en
un estado, pero ninguno de los dos fue capaz de destacar claramente
en la nominación.
La victoria de McCain en Carolina del Sur le brinda
una buena oportunidad para enfrentarse al ex alcalde de Nueva York, Rudy
Giuliani, en Florida, donde tendrán lugar las primarias el próximo 29
de enero y donde Giuliani, considerado favorito en los sondeos hasta hace
poco, pone en juego su campaña.
Del mismo modo, la victoria en Nevada permitirá a
Romney aprovechar su ímpetu tras su victoria el martes en Michigan. El
ex gobernador de Massachusetts suma así tres victorias, contando con
su desapercibido triunfo en los 'caucuses' de Wyoming.
Aunque la carrera en el lado republicano sigue
siendo incierta, cada vez se va estrechando más el cerco.
Tras unos resultados muy pobres en los 'caucus' de
Nevada, el republicano Duncan Hunter de California decidió abandonar la
carrera por la nominación presidencial.
El ex senador por Tennessee Fred Thompson sacó todas
sus cartas en su campaña en Carolina del Sur, pero sólo pudo situarse en un
lejano tercer puesto, lo que dificulta su continuación en la
carrera.
CAMINO AL 'SUPER MARTES'
Tras las votaciones del sábado, el próximo 26 de
enero se celebrarán en Carolina del Sur las primarias demócratas, el 29 de
enero las primarias republicanas en Florida y del 1 al 3 de febrero
los 'caucus' republicanos en Maine.
Sin embargo, los analistas no prevén que tras dichas
votaciones se establezca un panorama claro en la nominación.
La próxima fecha clave será el 5 de febrero, cuando
se celebrarán elecciones primarias en más de 20 estados.
Ese día, los demócratas votarán a 1.681 delegados en
23 'caucus' y primarias, más de la mitad del total de delegados
elegidos por los votantes que figuran en las listas del partido.
Por su parte, los republicanos eligirán a 975
delegados en 21 votaciones, el 42 por ciento de las 1.191 plazas.
Los analistas señalan que la carrera por la
nominación republicana probablemente terminará el próximo día 5 de febrero
en caso de que un candidato se haga con suficientes estados (de los
que el ganador se lo lleva todo) para distanciarse de los demás
candidatos en cuanto a recuento de delegados. Si dos o más
candidatos siguen muy reñidos, la carrera continuará.
La carrera demócrata podría finalizar también el
'super martes' si Clinton o Obama ganan cinco de las primarias en los
estados grandes y algunos de los demás estados, perdiendo sólo en el
estado de su oponente.
Sin embargo, si Clinton y Obama se reparten los
estados grandes, la carrera demócrata podría continuar. Fin