BEIRUT, 18 ene (Xinhua) -- Los esfuerzos de la Liga
Arabe (LA) por resolver la crisis política libanesa produjeron signos
alentadores después de que el jefe de la LA logró reunir a líderes
rivales libaneses, pero el resultado final sigue siendo incierto,
indicaron hoy analistas locales.
SIGNOS ALENTADORES SOBRE FIN DE CRISIS
LIBANESA
El secretario general de la LA, Amr Moussa, logró el
jueves reunir al líder opositor Michel Aoun y al líder de la mayoría
gobernante, Saad Hariri, en el parlamento libanés.
La reunión fue realizada en presencia del ex
presidente libanés Amin Gemayel y del propio Moussa y tuvo como fin llegar
a un acuerdo que asegure la elección de un nuevo presidente para Líbano.
Después de cuatro horas de reunión, Moussa dijo a
los reporteros que su sentimiento de optimismo "va en aumento" y agregó
que "llegamos a un acuerdo sobre algunos puntos, pero otros requieren
más discusiones".
Sin embargo no reveló ningún detalle sobre la
reunión. Analistas locales señalaron que nadie puede pronosticar cuál será
la situación mientras no se den a conocer los avances materiales.
Moussa señaló que tiene planeado realizar una nueva
ronda de consultas a su regreso de Siria.
El diario local An Nahar dijo que la reunión
cuatripartita podría llevarse a cabo el domingo cuando Moussa regrese de
Damasco.
La visita de Moussa a Beirut es la segunda en una
semana pues durante su primera visita, de cuatro días, no logró convencer
a las dos partes libanesas para que aceptaran un plan árabe apoyado el 6
de enero en El Cairo.
El plan de tres puntos tiene como fin elegir de
inmediato al comandante del ejército libanés, el general Michel Suleiman,
como presidente de Líbano, proceder a formar un gobierno de unidad
nacional y elaborar una nueva ley electoral.
CRISIS LIBANESA PODRA SOMETERSE A PROCESO DE ONU SI
MEDIACION ARABE FRACASA
La iniciativa árabe presentada por Moussa para poner
fin a la crisis libanesa y elegir a un nuevo presidente de Líbano es la
última oportunidad para encontrar una solución a la situación del
país.
Los analistas locales pronostican que si la
iniciativa árabe fracasa, el tema podría pasar a un proceso de la ONU.
El ministro de Relaciones Exteriores de Francia,
Bernard Kouchner, advirtió el 14 de enero en Riad que la crisis de Líbano
tendrá que ser presentada ante la ONU si el plan árabe fracasa.
"Si esto no funciona para nuestros amigos los
árabes, regresaremos a la ONU", dijo Kouchner.
Se informó que la coalición gobernante está
trabajando para asegurar una resolución de la ONU que obligue a las
facciones libanesas a elegir a un nuevo presidente.
El diario local Ad Dyar dijo el lunes que "hay
conversaciones entre los políticos de Líbano para tratar de lograr una
nueva resolución de la ONU sobre las elecciones presidenciales" si la
iniciativa árabe fracasa.
Una resolución de la ONU podría pedir la elección
inmediata de un presidente libanés, lo que podría colocar a la oposición
libanesa en una situación difícil ante la comunidad internacional,
indicaron los analistas locales.
La silla presidencial se encuentra vacante desde que
concluyó el periodo del ex presidente Emile Lahoud el pasado 24 de
noviembre. Por otra parte, el parlamento libanés, fuertemente dividido, ha
aplazado las elecciones en 12 ocasiones por falta de consenso.
SURGE TEMOR A UNA REPETICION DE LA HISTORIA
Puesto que no se ha logrado ningún consenso a pesar
de los llamados y de los esfuerzos del mundo árabe y de otros países del
mundo, sigue existiendo un gran temor a que pueda generarse un caos
interno en Líbano.
El periodista libanés Assad Bshara citó el lunes a
círculos políticos que expresaron un gran temor de que la iniciativa árabe
fracase.
"La historia podría repetirse", dijo Bshara, quien
agregó que "en 1988, el vacío en la presidencia terminó en una destrucción
devastadora de Líbano y nada podría impedir que el caos se repitiera
hoy".
En 1988 no se llegó a ningún consenso para elegir al
presidente y el presidente de ese entonces, Amin Gemayel, nombró al
general Michel Aoun para encabezar el gobierno de transición y supervisar
la elección de un presidente.
Como resultado de esto se produjeron guerras
internas devastadoras que duraron dos años y concluyeron en 1990 gracias a
la intervención árabe que tuvo como resultado el Acuerdo de Taif
logrado en Arabia Saudita entre las facciones libanesas, con la
participación de Siria y la bendición de Estados Unidos.
Hoy, la iniciativa árabe está tratando una vez más
de ayudar a resolver el conflicto entre las facciones libanesas para
llegar a un consenso que pueda garantizar la elección del comandante del
ejército, el general Michel Suleiman, como presidente, formar un
gobierno de unidad nacional en el que nadie tenga poder de veto y
adoptar una nueva ley electoral.
La coalición gobernante ofreció al plan árabe su
total apoyo pues concuerda con sus demandas de elegir primero a un
presidente y después discutir la formación de un gobierno, aunque han
aclarado que no está dispuesta a otorgar a la oposición el poder de veto.
El futuro de Líbano realmente está en juego si no se
encuentra una solución, afirmaron los analistas locales. Fin