RIO DE JANEIRO, 18 ene (Xinhua) -- El gobierno de
Brasil aumentará la oferta de electricidad de origen térmico en la red
nacional, mientras la falta de lluvia enciende las luces de alarma
sobre el riesgo de escasez y aumento del costo del servicio de luz.
El Operador del Sistema Eléctrico (ONS) informó hoy
que el nivel de las represas que mueven las generadoras hidroeléctricas en
las regiones sudeste y centro oeste del país están por debajo del "punto
de aversión al riesgo", un nivel de mínima de seguridad.
Esta semana por tres días consecutivos las represas
de esas regiones quedaron en el 44,8 por ciento de su capacidad total,
medio punto porcentual debajo del nivel de 45,3 por ciento fijado por las
autoridades energéticas como seguro para garantizar el suministro al
mercado.
Ese nivel ha sido alcanzado antes de la estación
seca, sin lluvias, que en esas regiones de Brasil va de abril a
noviembre.
Las autoridades energéticas admitieron que, ante esa
situación, Brasil tendrá que echar mano de todas las fuentes de energía
disponibles, independientemente del precio, para frenar una mayor
reducción en las represas y atajar riesgos de escasez.
Las curvas de "aversión al riesgo" también han caído
en las represas del nordeste, norte y sur, aunque todavía mantiene un
margen más holgado que en las otras dos regiones, según el ONS.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su
ministro de Minas y Energía, Nelson Hubner han reiterado en las últimas
semanas que no hay riesgo de racionamiento de electricidad, mientras las
voces de alarma se multiplican.
El designado nuevo ministro del área, Edison Lobao,
quien sustituirá a Hubner la semana que viene, ya afirmó que la oferta
para 2008 y 2009 está asegurada.
No obstante admitió la posibilidad de que haya un
aumento de las tarifas industriales, residenciales y comerciales a finales
de este año.
El sistema eléctrico brasileño tiene un mecanismo de
compensación, pues si llueve más la energía se abarata y se minimiza el
uso de las térmicas, cuya energía sale mucho más cara, explicó Lobao a
periodistas.
En los próximos días entrarán en el sistema
eléctrico interconectado 1.200 megavatios (MW) de origen termo eléctrico,
que se sumarán a los 700 que comenzaron a operar en los últimos días,
según el ministerio.
Mientras, la petrolera estatal Petrobras recibió la
orden de sustituir el uso de gas natural en sus instalaciones por
combustible residual, para destinar ese gas a plantas térmicas que
producirán otros 700 MW.
A partir de febrero deberá entrar en operaciones un
nuevo gasoducto entre los estados de Espíritu Santo y Río de Janeiro
(sudeste) que según el gobierno permitirá generar otros 1.000 MW de
electricidad.
Por su parte, la Agencia Nacional de Energía
Eléctrica publicó un decreto para contratar "energía de reserva",
incluyendo 2.000 MW que a partir de 2010 estarán disponibles con la quema
de bagazo de caña de azúcar y de biomasa en general.
La subasta respectiva se llevará a cabo el 30 de
abril, e inaugurará una era de nuevas oportunidades de negocio en el área
de generación alternativa, que a largo plazo tiene un gran
potencial.
Según la patronal Unica, organización de los
productores de caña de azúcar de la región sureste, que concentra el 60
por ciento de la producción nacional, la quema de bagazo y paja de la caña
tiene potencial para generar más de 20.000 MW, tanto como dos grandes
represas hidroeléctricas como Itaipú.
Mientras el gobierno acelera sus planes para reducir
la dependencia del país a los ciclos de lluvias, aún a costa de una
electricidad más cara, un estudio de la patronal Asociación
Brasileña de Grandes Consumidores Industriales de Energía y de
Consumidores Libres (Abrace), advirtió que ya hay un desbalance
entre la oferta y la demanda.
Según Abrace hay un desface de 6.473 MW en la
cantidad de energía disponible para ser contratada a largo plazo por las
operadoras para el Operador Nacional del Sistema Eléctrico, con respecto a
los 56. 937 MW que habían sido proyectados en 2004.
Entre 2005 y 2007 la demanda creció el 7,9 por
ciento, mientras la oferta retrocedió 9,4 por ciento.
Entre otras razones esa reducción se debió a la
salida del mercado de electricidad que era importada desde Argentina y la
paralización de termoeléctricas de Petrobras paralizadas por falta
de gas.
"El resultado de eso es que las plantas,
especialmente las hidroeléctricas, tienen que generar por encima del
promedio previsto y además del bajo nivel de las represas tenemos un
precio extremadamente volátil", señaló la directora ejecutiva de Abrace,
Patricia Arce.
Para este año Abrace espera un aumento del consumo
del 5,0 por ciento en comparación con 2007 cuando, según cifras de la
Empresa de Pesquisa Eléctrica (EPE) del ministerio de Minas y Energía, la
demanda se expandió el 5,4 por ciento.
Mientras tanto, el Instituto Nacional de
Meteorología (INMET) informó que las previsiones de lluvias hasta abril
estará por encima del promedio, solamente en la región norte y en algunos
estados del nordeste.
Para los estados de Río Grande do Sul y Minas Gerais
(que ya sufren con el bajo nivel de las represas) se esperan lluvias por
debajo del promedio.
Las estadísticas meteorológicas también indican
que este verano austral registrará temperaturas en promedio dos grados
por encima del promedio anual, un calor capaz de acelerar la evaporación
del agua de las represas.