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Brasil toma medidas ante riesgo de crisis energética
  19.01.2008 Actualizado a las 16:22:56
 

     RIO DE JANEIRO, 18 ene (Xinhua) -- El gobierno de Brasil  aumentará la oferta de electricidad de origen térmico en la red  nacional, mientras la falta de lluvia enciende las luces de alarma  sobre el riesgo de escasez y aumento del costo del servicio de luz. 

     El Operador del Sistema Eléctrico (ONS) informó hoy que el nivel  de las represas que mueven las generadoras hidroeléctricas en las  regiones sudeste y centro oeste del país están por debajo del "punto  de aversión al riesgo", un nivel de mínima de seguridad. 

     Esta semana por tres días consecutivos las represas de esas  regiones quedaron en el 44,8 por ciento de su capacidad total, medio  punto porcentual debajo del nivel de 45,3 por ciento fijado por las  autoridades energéticas como seguro para garantizar el suministro al  mercado. 

     Ese nivel ha sido alcanzado antes de la estación seca, sin  lluvias, que en esas regiones de Brasil va de abril a noviembre. 

     Las autoridades energéticas admitieron que, ante esa situación,  Brasil tendrá que echar mano de todas las fuentes de energía  disponibles, independientemente del precio, para frenar una mayor  reducción en las represas y atajar riesgos de escasez. 

     Las curvas de "aversión al riesgo" también han caído en las  represas del nordeste, norte y sur, aunque todavía mantiene un  margen más holgado que en las otras dos regiones, según el ONS. 

     El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su ministro de Minas y  Energía, Nelson Hubner han reiterado en las últimas semanas que no  hay riesgo de racionamiento de electricidad, mientras las voces de  alarma se multiplican. 

     El designado nuevo ministro del área, Edison Lobao, quien  sustituirá a Hubner la semana que viene, ya afirmó que la oferta  para 2008 y 2009 está asegurada. 

     No obstante admitió la posibilidad de que haya un aumento de las  tarifas industriales, residenciales y comerciales a finales de este  año. 

     El sistema eléctrico brasileño tiene un mecanismo de compensación,  pues si llueve más la energía se abarata y se minimiza el uso de  las térmicas, cuya energía sale mucho más cara, explicó Lobao a  periodistas. 

     En los próximos días entrarán en el sistema eléctrico  interconectado 1.200 megavatios (MW) de origen termo eléctrico, que  se sumarán a los 700 que comenzaron a operar en los últimos días,  según el ministerio. 

     Mientras, la petrolera estatal Petrobras recibió la orden de  sustituir el uso de gas natural en sus instalaciones por combustible  residual, para destinar ese gas a plantas térmicas que producirán  otros 700 MW. 

     A partir de febrero deberá entrar en operaciones un nuevo  gasoducto entre los estados de Espíritu Santo y Río de Janeiro  (sudeste) que según el gobierno permitirá generar otros 1.000 MW de  electricidad.  

     Por su parte, la Agencia Nacional de Energía Eléctrica publicó un  decreto para contratar "energía de reserva", incluyendo 2.000 MW que  a partir de 2010 estarán disponibles con la quema de bagazo de caña  de azúcar y de biomasa en general. 

     La subasta respectiva se llevará a cabo el 30 de abril, e  inaugurará una era de nuevas oportunidades de negocio en el área de  generación alternativa, que a largo plazo tiene un gran potencial. 

     Según la patronal Unica, organización de los productores de caña  de azúcar de la región sureste, que concentra el 60 por ciento de la  producción nacional, la quema de bagazo y paja de la caña tiene  potencial para generar más de 20.000 MW, tanto como dos grandes  represas hidroeléctricas como Itaipú. 

     Mientras el gobierno acelera sus planes para reducir la  dependencia del país a los ciclos de lluvias, aún a costa de una  electricidad más cara, un estudio de la patronal Asociación  Brasileña de Grandes Consumidores Industriales de Energía y de  Consumidores Libres (Abrace), advirtió que ya hay un desbalance  entre la oferta y la demanda. 

     Según Abrace hay un desface de 6.473 MW en la cantidad de energía  disponible para ser contratada a largo plazo por las operadoras para  el Operador Nacional del Sistema Eléctrico, con respecto a los 56. 937 MW que habían sido proyectados en 2004. 

     Entre 2005 y 2007 la demanda creció el 7,9 por ciento, mientras  la oferta retrocedió 9,4 por ciento. 

     Entre otras razones esa reducción se debió a la salida del  mercado de electricidad que era importada desde Argentina y la  paralización de termoeléctricas de Petrobras paralizadas por falta  de gas. 

     "El resultado de eso es que las plantas, especialmente las  hidroeléctricas, tienen que generar por encima del promedio previsto  y además del bajo nivel de las represas tenemos un precio  extremadamente volátil", señaló la directora ejecutiva de Abrace,  Patricia Arce. 

     Para este año Abrace espera un aumento del consumo del 5,0 por  ciento en comparación con 2007 cuando, según cifras de la Empresa de  Pesquisa Eléctrica (EPE) del ministerio de Minas y Energía, la  demanda se expandió el 5,4 por ciento. 

     Mientras tanto, el Instituto Nacional de Meteorología (INMET)  informó que las previsiones de lluvias hasta abril estará por encima  del promedio, solamente en la región norte y en algunos estados del  nordeste. 

     Para los estados de Río Grande do Sul y Minas Gerais (que ya  sufren con el bajo nivel de las represas) se esperan lluvias por  debajo del promedio. 

     Las estadísticas meteorológicas también indican que este verano  austral registrará temperaturas en promedio dos grados por encima  del promedio anual, un calor capaz de acelerar la evaporación del  agua de las represas.