PRAGA, 17 ene (Xinhua) -- El escudo de defensa
antimisiles de Estados Unidos que incluirá una base de radares en
territorio checo debe formar parte del sistema de la OTAN, coincidieron
hoy el primer ministro de la República Checa, Mirek Topolanek, y el máximo
responsable del escudo Antimisiles de EEUU, Henry Obering.
"Estoy firmemente convencido de que la cumbre de la
OTAN en Bucarest demostrará que la defensa (de EEUU y la OTAN) en contra
de los misiles de corto y mediano alcance está claramente vinculada",
dijo Topolanek en un encuentro del Consejo de Seguridad Nacional
Checo realizado hoy, según informes de la agencia noticiosa checa
CTK.
Topolanek dijo que el peligro de un ataque con
cohetes no es ficción y no interesa sólo a un país.
Tanto la República Checa como Estados Unidos toman
en cuenta el hecho de que dentro de la OTAN tienen que discutir el tema
también con Rusia, agregó.
Obering señaló que el sistema estadounidense
funciona bien y que defenderá a la República Checa y a otras naciones de
Europa Central de las amenazas de Irán.
Irán está desarrollando misiles que podrían alcanzar
un objetivo, por ejemplo, más distante que Israel, señaló.
La planeada base de radares en la República Checa y
los misiles interceptores en Polonia se convertirán en elementos del
sistema que incluye además un radar móvil en Japón, misiles interceptores
en Alaska, en California y en barcos, y un rada en Gran Bretaña, dijo
Obering.
Sin embargo, Philip Coyle, experto estadounidense en
defensa antimisiles de visita en estos días en la República Checa, afirmó
que la tecnología antimisiles de Estados Unidos no ha demostrado su
capacidad para defender a Europa de un ataque iraní con misiles de
largo alcance. El sistema antimisiles planeado por Estados Unidos es
ineficiente e inútil.
Estados Unidos dio inicio a un plan para desplegar
una base de radares antimisiles en la República Checa y una base de
interceptores de misiles en Polonia.
Rusia ha expresado fuertes objeciones al programa
del escudo antimisiles estadounidense en ambas naciones mencionadas.
Cerca del 70 por ciento de los checos
rechazan la base de radares estadounidense en su territorio, se indicó en
un sondeo realizado por el instituto encuestador CVVM.