BEIJING, 8 ene (Xinhua) -- China centrará este año
sus esfuerzos para evitar un repunte de la inflación en los productos
agrícolas, los cuales podrían continuar al alza debido a la
tendencia de crecimiento registrada en el mercado internacional y a
la subida de los costes de producción en el país.
El viceministro de agricultura, Gao Hongbin, indicó
hoy en una conferencia de prensa que "el gobierno chino tratará de
controlar las subidas de precios ... a través de la ampliación de la
producción (agrícola), para garantizar un suministro estable".
Los precios de los principales alimentos, entre
ellos los cereales, la carne de cerdo y los aceites de consumo humano,
subieron en gran medida a finales de 2007, elevando el IPC a su cota
máxima de los últimos 11 años, con un 6,9 por ciento en noviembre, muy por
encima del objetivo fijado por el gobierno en el tres por ciento.
Gao subrayó que el incremento de precios está ligado
al mercado internacional, donde se aprecia un progresivo encarecimiento del
trigo, el maíz y la soja, de forma paralela a la subida del
petróleo, que ha llegado a superar los 100 dólares USA por barril.
Entre los factores responsables de la tendencia, el
viceministro también señaló la elevación de los costes de la mano de
obra y la reducción del número de agricultores ligada al rápido proceso de
urbanización que soporta China.
"Los residentes rurales que criaban cerdos se han
ido a las ciudades, donde se han convertido en consumidores de carne de
cerdo", afirmó Gao.
China produjo más de 500 millones de toneladas de
cereales en 2007, cuarto año consecutivo en el que logró elevar su
producción, que, no obstante, continúa siendo inferior a la demanda.
Para afrontar esta carencia el gobierno ha
introducido una serie de políticas de fomento de la producción agrícola,
junto con ayudas a los residentes urbanos sin recursos que podrían verse
especialmente afectados por la subida de precios. Fin