BEIJING, 8 ene (Xinhua) -- El Premio Nobel de Física
1957, Chen Ning Yang, de 85 años, y su esposa, Weng Fan, de 31 años, han
regresado a la primera plana de los medios chinos tras la llegada a
las estanterías de las librerías nacionales del nuevo libro del
octogenario.
La publicación, titulada "Shu Guang" (Luz del
Amanecer), contiene más de 50 ensayos sobre diferentes aspectos de la vida
académica del autor así como de su historia personal, incluído su
controvertido matrimonio. Cerca de la mitad de los artículos no
habían sido impresos anteriormente.
"Mis compañeros de clase y yo hemos atravesado la
aparentemente interminable noche de nuestra nación china", dice Yang en
referencia a la invasión japonesa, al explicar el nombre de su
libro. "Afortunadamente, tuve la oportunidad de saludar la luz de un
nuevo día".
La obra comienza con el discurso de bienvenida a
Deng Xiaoping cuando éste visitó Estados Unidos en 1979, y termina con una
entrevista con el periódico Lianhe Zaobao, de Singapur, concedida en
noviembre pasado. El período coincide con los 30 años que ha durado el
proceso de reforma y apertura de China.
Yang dio comienzo a su vida académica justo cuando
empezó la guerra de resistencia contra la invasión japonesa en 1937.
Obtuvo su doctorado en la Universidad de Chicago en 1948, y se convirtió
en el primer ciudadano chino en recibir el Premio Nobel de Física en
1957, junto con el doctor T.D. Lee.
El científico ha venido desempeñándose como profesor
en la prestigiosa Universidad de Qinghua desde 1998. En 2004, a sus 82
años, se convirtió en la comidilla de los medios nacionales y la
opinión pública al contraer matrimonio con una de sus
estudiantes, que para la época tenía 28 años.
Yang reconoce que a través de los tres años de
convivencia con su segunda esposa ha podido darse cuenta del significado
de la diferencia de edad, "porque la gente de diferentes edades y
experiencias, también ve las cosas de forma diferente".
"Esto nos dio la idea de publicar una colección de
ensayos sobre la forma en que entiendo el mundo y la forma en que lo
entienden mis amigos", explicó.
Como traductora y editora del libro, Weng revela en
su epílogo que la lectura de todos los ensayos le ha permitido lograr
entender más profundamente a su marido.
"Hemos aprendido a querernos mutuamente gracias a
los años que llevamos viviendo juntos", sostiene.
En uno de los ensayos sobre el matrimonio, el Nobel
calcula que después de 30 ó 40 años, la gente verá su matrimonio como "un
romance".
"A mis 85 años, creo que no podré ver a China en la
cumbre hacia la que la lleva su rápido desarrollo, pero mi esposa me ha
prometido que la verá por mí", dice. Fin