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Artículo fin de año: Acuerdo nuclear civil indo-estadounidense y su impacto sobre política exterior india
  03.01.2008 Actualizado a las 08:49:06
 

     NUEVA DELHI, 3 ene (Xinhua) -- Dos años después de que el  presidente norteamericano George W. Bush y el primer ministro  indio Manmohan Singh plantearan su "iniciativa histórica", India y Estados Unidos han concluido un acuerdo para poner en marcha su  tratado nuclear civil que, sin duda, abordará los problemas de  India para elaborar y aplicar una política exterior independiente. 

     El gobierno indio calificó el acuerdo concluido como uno de los mejores logros de la diplomacia ya que da preocupación a las  preocupaciones vitales de la India, así como a su derecho a  realizar pruebas nucleares, a un suministro ininterrumpido de  combustible y al reprocesamiento del combustible consumido.  

     Sin embargo, los partidos opositores e izquierdistas indios han rechazado el acuerdo, visto por muchos como un "India gana,  Estados Unidos no pierde". 

     La formación india en la oposición Bharatiya Janata (BJP)  señaló que el acuerdo, que a su juicio muestra a Nueva Delhi como a un "socio inferior" de Estados Unidos y perjudica la soberanía y el programa estratégico indio, resulta inaceptable. 

     Mientras tanto, los partidos izquierdistas criticaron que el  acuerdo solo aborda la cooperación nuclear civil, argumentando que "supone una carga pesada" sobre el país y que su "agenda mayor"  está destinada a convertir a la India en un "aliado subordinado"  de Estados Unidos. 

     El semanario Mainstream Weekly publicó un artículo en el que  explicó que los partidos izquierdidas consideran que el acuerdo  fue elaborado para ofrecer una palanca adicional a Washington  sobre Nueva Delhi respecto a una amplia gama de problemas  estratégicos y exteriores. 

     "Los problemas abordados bajo certificaciones, entre otros,  incluyen la convergencia de la política exterior de India con la  de Estados Unidos, el ingreso de la India en el esfuerzo  norteamericano por aislar e imponer sanciones a Irán", asevera el  artículo. 

     El líder del Partido Comunista de la India-Marxista, Sitaram  Yechury, condenó al gobierno indio por sucumbir ante la presión  estadounidense en materia de política externa. La ausencia de la  India en la prevista reunión con Irán sobre un proyecto de  gasoducto y la decisión del Banco Estatal de la India de no  conceder créditos a empresas iraníes, son reflejos de esta  posición. 

     Respecto a estas preocupaciones, los partidos izquierdistas  declararon que no pudien aceptar el acuerdo y pidieron al gobierno que lo abandone. Incluso amenzaron con retirar su apoyo y romper  las relaciones con la gobernante Alianza Unida de Progreso, lo que provocaría un derrocamiento del gobierno. 

     Bajo las presiones tanto de los partidos izquierdistas como de  la oposición, el gobierno indio decidió ralentizar la aplicación  del acuerdo y trata ahora de encontrar un consenso político. 

     En noviembre, después de seis rondas de conversaciones con los  partidos izquierdistas, el gobierno inició negociaciones sobre las garantías específicas indias para con la Agencia Internacional de  Energía Atómica (AIEA), pero prometió dejar de poner en marcha el  programa nuclear civil a menos que los partidos izquierdistas den  luz verde.  

     Esto supone que la izquierda todavía mantiene un derecho de  veto que, según fuentes oficiales, pondría fin de alguna forma al  acuerdo nuclear civil. 

     Según el acuerdo, la India dispondrá de tres etapas para poner  en práctica el acuerdo. En primer lugar, deberá concluir un pacto  de garantías con la AIEA. En segundo lugar, el Grupo de  Suministradores Nucleares, compuesto por 45 naciones, celebrará  una reunión especial para cambiar sus líneas base para Nueva Delhi. En tercera instancia, es preciso someter el acuerdo a la  aprobación del Congreso estadounidense. 

     Parece que la voluntad del gobierno indio de poner en práctica  el acuerdo se verá afectada por la oposición en el país durante un tiempo ya que las "políticas internas" sobre la cuestión pueden  ensombrecer la aplicación del acuerdo nuclear indo-estadounidense  en un futuro cercano. Fin