SHIJIAZHUANG, 25 dic (Xinhua) -- Tambe Bawack,
estudiante camerunés de 28 años de edad, cree que trabajar como voluntario
en China le ayudó a integrarse en la sociedad y enriqueció
sustancialmente su vida.
"Comencé a trabajar como voluntario poco después de
incorporarme a la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hebei, en la
provincia septentrional china del mismo nombre, en septiembre de 2004. Me
encontré con muchas personas y traté de hacerme útil. Es un proceso de
aprendizaje", comenta Bawack.
El etíope Kaleb, que se matriculó en la Universidad
de Economía y Comercio de Hebei en 2003, compartió la experiencia de Bawack
al trabajar como voluntario de la universidad en los servicios de
reforestación, protección ambiental, asistencia a ancianos o
enseñanza de inglés en escuelas rurales.
Ambos fueron voluntarios del Festival Internacional
de Circos de Wuqiao de China, celebrado en la provincia de Hebei en
octubre de 2005.
"Al principio, nos encargamos de tareas fáciles, ya
que somos los únicos voluntarios extranjeros. Pero intentamos hacer lo
mismo que nuestros compañeros", comenta Bawack en un perfecto chino.
"Trabajábamos como porteros y guías en la entrada
del lugar de encuentro", comenta el jóven, que aspira a permanecer en
China tras graduarse para trabajar en la industria del comercio
internacional.
Gracias a sus continuos esfuerzos, se convirtieron
en miembros de la Asociación de Jóvenes Voluntarios de Hebei en octubre de
2005, situándose como los primeros extranjeros registrados como
voluntarios en China.
"Estamos emocionados por ser aceptados por la
asociación, que para nosotros es un gran honor", indicó Kaleb.
"El trabajo es pesado pero nos hacemos amigos de
muchas personas. Nos hemos acostumbrado a la vida de aquí y hemos
logrados muchos progresos en el uso de la lengua china", agrega
el etíope, que espera volver a su país tras graduarse.
"Dondequiera que vaya y sea cual sea el color de mi
piel, considero el mundo un lugar cada vez más pequeño y amistoso, como
dice el logotipo de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, 'Un mundo,
un sueño'", subraya. Fin