SHANGHAI, 24 dic (Xinhua) -- Más de 3.900 hijos de
trabajadores inmigrantes que asisten a clases en cuatro escuelas privadas
de la oriental ciudad china de Shanghai, han empezado a disfrutar de
los mismos subsidios educativos que los habitantes permanentes de la
ciudad, un caso absolutamente excepcional en el país.
Cao Xikang, director del Buró de Desarrollo Social
del Nuevo Distrito de Pudong, dijo que el distrito ofrece 1.900 yuanes
(256 dólares USA) anuales como subsidios educativos para niños de
habitantes permanentes con el fin de ayudarles a completar su
educación obligatoria de nueve años, y que este año la cobertura de
esta política fue extendida a los hijos de los trabajadores
inmigrantes.
China tiene cerca de 150 millones de trabajadores de
este tipo en sus ciudades. Normalmente, ellos dejan sus hijos en sus
lugares de origen, pero no son pocos los que deciden llevarlos con ellos
a los centros urbanos donde laboran.
Sin embargo, los niños que llevan adelante sus
estudios en las ciudades no disfrutan de los mismos subsidios educativos
que los hijos de los residentes locales, ya que la política es
considerada como un aporte al bienestar de los habitantes permanentes
exclusivamente.
"Hay un total de 23 escuelas privadas que aceptan
hijos de trabajadores inmigrantes en Pudong, muchas de las cuales se
benefician del recaudo de las matrículas y pensiones y evaden la
supervisión gubernamental", dijo Cao al explicar por qué sólo cuatro
escuelas fueron favorecidas con los subsidios.
Según el funcionario, los subsidios gubernamentales
fueron transferidos directamente a las cuentas bancarias de las citadas
escuelas para cubrir los gastos educativos de los estudiantes, ya
que ellas las abrieron para permitir la supervisión financiera
por parte del gobierno.
Liu Cheng, un estudiante de sexto año de la Escuela
Dabieshan para Hijos de Trabajadores Inmigrantes, dijo que este año ese
centro educativo ha reducido a la mitad el costo de la matrícula, y
además no cobra dinero extra para actividades extracurriculares ni
uniformes.
A comienzos de este mes, el Ministerio de Educación
pidió a sus departamentos locales garantizar que los hijos de trabajadores
inmigrantes fueran inscritos en escuelas públicas y disfrutaran
de las mismas políticas de gastos educativos que los habitantes
permanentes.
Sin embargo, el tradicional sobrecupo que se
registra en las aulas de clase de las escuelas estatales dificultó el
ingreso de nuevos alumnos.
"Las escuelas privadas para los hijos de las
personas provenientes de las zonas rurales generalmente son establecidas
cerca de los mercados, donde pueden encontrar trabajos más
fácilmente. Aunque algunas de ellas no reúnen los requisitos
necesarios para ser cubiertas por los subsidios, el gobierno no
debería cerrarlas definitivamente, ya que de alguna forma ellas
ayudan a resolver el problema de la educación para los hijos de los
trabajadores inmigrantes", concluyó Cao. Fin