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Artículo fin de año: China y los países árabes fortalecen su  asociación estratégica
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Artículo fin de año: China y los países árabes fortalecen su  asociación estratégica
  24.12.2007 Actualizado a las 14:30:02
 

     BEIJING, 24 dic (Xinhua) -- Con el año nuevo a la vuelta de la  esquina, Maen Nsour, director general de la agencia jordana  responsable de desarrollar y ejecutar la política de atracción de  inversores (Jordan Investment Board), llegó a Beijing para su  tercera gira china del año. 

     Nsour había presentado anteriormente una veintena de grandes  proyectos, entre ellos la reubicación y el programa de desarrollo  del puerto de Aqaba, a los inversores y responsables  gubernamentales chinos en Beijing, Shanghai y Guangzhou. 

     La importancia de China para el múndo árabe viene demostrada  por la sarta de altos cargos que han visitado el país asiático en  2007. Desde el presidente iraquí, Jalal Talabani, hasta el  presidente del Consejo de Estado de Omán, Yahya Bin Mahfoodh Bin  Salim Al-Manthri, pasando por el rey jordano Abdalá II, varios han sido los líderes que han cruzado el continente para llegar hasta  Beijing. 

     "Consideramos que los países árabes y China han alcanzado  grandes avances en cooperación económica, especialmente en el  sector energético", sostiene el embajador de Omán en China, Abdalá Saleh Al Saadi. 

     El embajador asegura que el comercio bilateral y la inversión  entre China y Omán han alcanzado un nivel satisfactorio. Las  estadísticas oficiales muestran que el comercio sino-omaní,  perteneciente en un 90 por ciento a actividades relacionadas con  el petróleo, se situó en 6.470 millones de dólares USA en 2006,  con un crecimiento interanual del 49,4 por ciento, que sitúan a  China como mayor socio comercial de Omán. 

     La segunda Conferencia Económica Sino-Árabe, celebrada el  pasado junio en Jordán, ofreció una plataforma para la discusión  de los medios para mejorar la cooperación en materia económica,  comercio e inversión, con la participación de cerca de un millar  de responsables gubernamentales y empresario de China y 16 países  árabes . 

     El embajador omaní señala asimismo que el Consejo de  Cooperación para los Estados Árabes del Golfo Pérsico,  organización regional integrada por Arabia Saudí, Bahréin, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Omán, espera firmar un acuerdo de  libre comercio con China a finales de este año. 

     Los datos de las autoridades aduaneras chinas muestran que  entre enero y agosto, el comercio entre China y los 22 estados que conforman la Liga de las Naciones Árabes, se incrementó en un 29,6 por ciento interanual para alcanzar 55.080 millones de dólares USA. 

     Las previsiones de los analistas apuntan a que 2008 podría  concluir con un volumen comercial de 80.000 millones de dólares y  sobrepasar los 100.000 millones en 2010. 

     La mayor parte de las exportaciones chinas a los países árabes  son maquinaria y electrónica, textiles y calzado, mientras que las importaciones se centran principalmente en el crudo, productos  petroleros y químicos. 

     Mohammed A. J. Alshafee, subdirector de la misión de la Liga de las Naciones Árabes en China, califica las relaciones entre ambos  de sólida asociación estratégica. 

     "Nuestra vinculación está basada en la cooperación en los  sectores político, económico y cultural. Los lazos complementarios en materia económica, comercio e inversión pueden impulsar la  colaboración estratégica entre ambas partes", sostiene. 

     China ha firmado acuerdos bilaterales económicos, comerciales y tecnológicos con 21 países árabes, a los que se suman los acuerdos con 16 países para la promoción y la protección de la inversión. 

     "La asociación con los países árabes en distintos sectores  económicos es congruente con la estrategia de desarrollo económico de China y se muestra en línea con las altas necesidades de  crecimiento económicos de los países árabes", defiende Yin Gang,  investigador de la Academia de Ciencias Sociales de China. 

     Yin asegura que la cooperación económica basada en la confianza política mutua, especialmente la colaboración en el sector  energético, ha fortalecido la asociación entre ambos partes. 

     China es en la actualidad el segundo mayor consumidor de  energía del planeta, tras años de dinámico crecimiento económico,  y su demanda de energía y recursos continúa creciendo. A la luz de la velocidad a la que se reestructura su economía nacional, cada  vez son más las empresas chinas que apuestan por la globalización. 

     El mundo áraba ocupa una posición relevante en la estrategia  internacional de las empresas chinas. Hasta finales de junio China había invertido más de 6.000 millones de dólares en los países  árabes. Sólo Egipto cuenta con 352 empresas de capital chino. 

     Las petroleras chinas, entre ellas PetroChina, el mayor  productor de petróleo del país, y Sinopec, la mayor refinería de  Asia, participan en una serie de proyectos de exploración,  producción y procesamiento de petróleo y gas natural en Arabia  Saudí, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Argelia, Sudán y Egipto. 

     El grupo Haier, productor de electrodomésticos, ha establecido  plantas de producción en Jordania, Túnez y Siria. El fabricante de automóviles Chery ha creado una planta de ensamblaje de capital  mixto en Jordania. El Instituto de Investigación y Diseño de la  Industria Cementera de Tianjin se aseguró en junio un contrato  para una línea de producción de cemento por valor de 370 millones  de dólares en Egipto. 

     "La inversión en el extranjero no sólo ha reducido la presión  del exceso de capacidad de producción en el mercado nacional, sino que también genera puestos de trabajo en estos países", subraya  Yin. 

     El mundo árabe ha invertido en torno a 1.000 millones de  dólares en China hasta el pasado junio, con proyectos centrados en la industria ligera, petroquímica, materiales de construcción y el sector inmobiliario. 

     En mayo comenzó a funcionar la química Qingdao Lidong, cuyo  capital es aportado por firmas de Omán, la República de Corea y  China, que han invertido 600 millones de dólares. 

     Sinopec, la saudí Aramco y Exxon Mobil firmaron un contrato de  inversión conjunta en febrero para procesar crudo con alto  contenido en sulfuro en la provincia china de Fujian, en un  proyecto que comenzará su funcionamiento en 2009, con una  capacidad de producción de 240.000 barriles diarios. 

     "Consideramos que China se ha convertido en un socio  estratégico para el mundo árabe y estamos seguros de que las  relaciones sino-egipcias y sino-árabes cuentan con un futuro  brillante", afirma Marwan Rahal, director de la oficina de prensa  de la embajada egipcia en China. Fin