BEIJING, 19 dic (Xinhua) -- Al compás del desarrollo
económico de China y del creciente intercambio del gigante asiático con el
exterior, el papel que antes desempeñaban diplomáticos acreditados en
China, sinólogos y empresarios de otros países ahora lo llevan a cabo
también personas de a pie, tanto chinas como extranjeras.
En muchos casos los "embajadores de la cultura
china" no son conocidos, si bien, desempeñan un papel de gran importancia
en la difusión cultural china en el exterior.
Cuando una hormiga transporta paja de arroz, unas
ramas tienen grano y otras no. Éste es el símil que empleó en 1985 la
artista francesa de origen chino Dina Gao para transmitir en dos
autorretratos la dificultad de difundir la cultura china en el
exterior.
Ella lo explica de la siguiente forma: "Llevaba diez
años en Francia y, en especial en los últimos años, había corrido de un
sitio para otro organizando actividades relacionadas con la cultura
china, con la sensación de estar trabajando con el ahínco de una hormiga,
sin saber si el trabajo era en balde o daría sus frutos".
La carrera artística de Dina Gao está enfocada a la
difusión de la cultura china. Hace treinta años, cuando llegó a París, se
dedicaba a sus creaciones al tiempo que impartía clases de lengua
china y de caligrafía.
Políticos y famosos, entre ellos la princesa de
Mónaco Grace Kelly, han pasado por sus clases de arte, caligrafía y lengua
china.
Al referirse a Grace Nelly, recuerda embelesada: "Yo
solía coger su mano y dirigirla cuando practicaba caligrafía. Era muy
aplicada en el estudio. En una ocasión le expliqué que el agua
del pozo es demasiado dura y la del río no es lo suficientemente
clara, por lo que en la antigüedad solían recoger agua de lluvia para
disolver la tinta. Un día cuando volví a su casa había recogido
realmente agua de lluvia para preparar la tinta".
Con el objetivo de promover el diálogo cultural
entre China y Francia, Dina creó en 1984 una asociación destinada a
acercar a Occidente el cine, la literatura, la pintura, la caligrafia, la
música, el baile, las acrobacias, la arquitectura y la
gastronomía del país asiático.
El gobierno municipal de París y el gobierno de
Francia distinguieron sus aportaciones al diálogo cultural entre los dos
países con sendos galardones en 2000 y 2001.
En el plano artístico, desde 1977 ha expuesto sus
obras en Francia, Holanda, China y Mónaco, entre otros lugares, donde ha
logrado la aclamación de la crítica.
El director del Museo Guimet, Jean-Paul Desroches,
escribió: " Aquellos que desean conocer China a menudo se encuentran
perdidos en un mar de información contradictoria. El país asiático
presenta múltiples caras y no siempre es fácil reflejarlas. En una
situación como ésta, las obras de Dina Gao retiran los obstáculos y
abren una ventana a través de la cual contemplar el pasado y el presente
de China".
Dina ha aprovechado su propia trayectoria para
demostrar que la cultura china puede y debe difundirse en el resto del
planeta, si bien, considera imprescindible que instituciones públicas y
privadas participen de una forma más activa en esta labor.
En cuanto a las dificultades para dar a conocer la
cultura china, Dina afirma con satisfacción que cada vez son más las
actividades con este fin, aunque apunta que "sólo podremos cantar
victoria cuando los participantes en estas actividades y los
interesados en la cultura china sean muchos más". Fin