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Cultura china en el mundo: El idioma como herramienta de difusión  cultural
  18.12.2007 Actualizado a las 11:17:38
 

      BEIJING, 18 dic (Xinhua) -- En el segundo piso de un edificio  tradicional tailandés de la Universidad de Chulalongkorn, situada  en pleno centro de Bangkok (Tailandia), se ve una estatua del  filósofo chino Confucio (-551, -479) a la entrada de una oficina  de más de 150 metros cuadrados. Sobre la estatua un letrero que  reza: "Instituto Confucio". 

     En la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, el Instituto  Confucio está asentado en el centro del complejo universitario, en una construcción de estilo europeo. 

     El Instituto Confucio constituye el organismo de difusión de la cultura china con un desarrollo más veloz en el extranjero. Con el estudio de la lengua como piedra angular y cursos de iniciación a  la cultura china como complemento, esta institución trabaja para  que el mundo conozca mejor la realidad del país asiático. 

      

     EL GRAN DESCONOCIDO 

     Debido a diferentes motivos, la cultura china sigue siendo una  gran desconocida en el mundo, incluso en las regiones más cercanas. 

     "El Sudeste Asiático, por ejemplo, está unido territorialmente  a China, sin embargo, en muchos aspectos existen grandes  diferencias", afirma el director chino del centro del Instituto  Confucio de la Universidad de Chulalongkorn, Fu Zengyou. 

     El sinólogo y traductor M. Chimedseyi, director del centro del  Instituto Confucio de la Universidad Nacional de Mongolia en Ulan  Bator es autor de la traducción de las Analectas al mongol. El  libro no sólo figuró entre los más vendidos en 2005, sino que  además va ya por la cuarta edición. 

     El traductor reconoce que, debido a la proximidad geográfica y  a cuestiones históricas, el pueblo mongol conoce la existencia de  Confucio, aunque subraya que cuando se trata de los contenidos de  sus enseñanzas y de la cultura confuciana tradicional, las lagunas son todavía considerables. 

     En regiones distantes como América, Africa o Europa, el  conocimiento es aún menor, e incluso, a veces, anclado en el  pasado. 

     Kang Yiqing, director ejecutivo del centro del Instituto  Confucio en Hamburgo (Alemania), relata como "la imagen que los  alemanes tienen de China es la de hace veinte años, con hombres y  mujeres vestidos de azul y gris". 

     "Con una imagen como ésta, ¿cómo pueden llegar a conocer la  cultura china?", se pregunta. 

     El director del centro de Maryland, Liu Quansheng,  estadounidense de origen chino, ha enseñado en esta universidad  durante treinta años. Destaca que los estadounidenses que han  visitado China se encuentran con un panorama muy diferente del que habían imaginado. 

     Liu achaca esta deficiencia, en parte, a las películas chinas  que entran en el mercado estadounidense y reconoce que el  conocimiento de China es ahora mucho mayor que hace una década y  va más allá de lo que narran las cintas de Zhang Yimou. 

     La incógnita de China en el resto del mundo responde a diversos motivos. Por una parte la lejanía geográfica, pero además de ésta  hay que añadir la interrupción del diálogo cultural debido a  razones políticas, la escasa amplitud de miras de los medios de  comunicación occidentales o el hecho de que la influencia política y económica de China en el pasado no era demasiado significativa. 

     El centro del Instituto Confucio en México no sólo fue el  primero de este país, sino además el precursor en toda América  Latina. 

     Su director, Tan Yi se encontraba dentro del primer grupo de  estudiantes chinos que viajó a México, donde ha vivido durante más de veinte años. 

     "La cultura china es una gran desconocida en México, podríamos  decir que prácticamente no se conoce nada. No es de extrañar, dada la distancia geográfica", indica, y reconoce que tampoco en China  se tiene una idea de México que concuerde con la realidad. 

     "En China todavía se cree que los mexicanos llevan sombrero de  paja y se pasan el día ociosos y tocando la guitarra", afirma. 

     Además de la distancia geográfica, Tan destaca que durante  mucho tiempo las iniciativas para hacer conocer la cultura china  en México han sido insuficientes. 

     Por su parte, Kang Yiqing, director del centro de Hamburgo, lo  atribuye a la influencia de los medios de comunicación  occidentales y su univocidad, y añade que muy pocos alemanes  tienen la oportunidad de viajar a China y que aquellos que no  albergan cierto interés por Oriente no conocen absolutamente nada  de este país asiático. 

     En Tailandia existe un gran número de descendientes chinos,  hasta tal punto que se podría decir que corre sangre china en  todos los estratos sociales. 

     Es el caso de Ke Weizhi y Cai Suping, dos de los profesores del centro del Instituto Confucio en Bangkok. 

     Antes de que China y Tailandia normalizaran sus relaciones  diplomáticas, existió un margen de tiempo durante el cual las  autoridades tailandesas cerraron los colegios y periódicos de  emigrantes chinos, e incluso prohibieron el estudio de la lengua  china. 

     Cai Suping recuerda que cuando era pequeña, aprovechaba el  tiempo libre que le dejaban las clases para estudiar con un  profesor chino, de modo que cuando en 1984 ingresó en el  Departamento de Sinología de la Universidad de Chulalongkorn,  nueve años después de que se hubieran establecido los vínculos  diplomáticos, la clase estaba formada por sólo cinco alumnos. 

     Un trabajador del Centro de Sinología de la Universidad de  Stellenbosh, en Sudáfrica destaca la distancia geográfica, la  falta de intercambios históricos y la consecuente falta de interés de los africanos por China. 

     En realidad, el desconocimiento se puede achacar en parte a la  escasa influencia política y económica de la que China gozaba en  el pasado, afirma, y añade que en el momento en el que un país  consigue esta influencia, puede hacer brillar su cultura. 

     La mejor manera de dar a conocer una cultura es a través de su  lengua, por lo que el centro trabaja enseñando el idioma chino  para lograr que los estudiantes conozcan mejor las culturas china  y oriental. Fin