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Cultura china en el mundo: Cuatro momentos en la Historia en los que China cautivó al mundo
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Cultura china en el mundo: Cuatro momentos en la Historia en los que China cautivó al mundo
  13.12.2007 Actualizado a las 19:40:02
 

     BEIJING, 13 dic (Xinhua) -- Durante los 5.000 años de historia  que sustentan la civilización China, los intercambios culturales  del país asiático con el resto del mundo derivaron en la difusión  de productos como la seda, la porcelana o el té, así como en la  divulgación de los grandes inventos y avances tecnológicos de este pueblo asiático y de sus grandes obras literarias, entre las que  destacan los canones confucianos y los clásicos de los albores de  esta civilización. 

     Los historiadores suelen destacar cuatro momentos de auge en el intercambio cultural entre China y el Mundo, correspondientes a  las dinastías Han (-202, 220), Tang (618, 907), Yuan(1217, 1368) y la transición entre las eras Ming (1368, 1644) y Qing (1644,1911).        

     LA RUTA DE LA SEDA  

     En una época de difíciles comunicaciones existía un territorio  en el que la cultura china, la india, la islámica y la griega  encontraron una vía de comunicación que duró siglos.  

     Se trata del conocido en la antigüedad china como "Territorio  del Oeste", en la actual región de Xingjiang, cuna de la Ruta de  la Seda, así lo señalan investigadores de la Academia de Ciencias  Sociales de China, en un artículo publicado en el diario chino El  Globo. 

     A pesar del fracaso de las dos misiones que el emperador Wu ( 140 a.c.-135 a.c.), de la dinastía Han del Oeste (206 a.c-25 a.c), encomendó a Zhang Qian para unirse a los tocarios y combatir  contra los hunos, la maniobra sirvió para abrir de forma  inconsciente la Ruta de la Seda, primera vía de difusión de la  cultura china.  

     En la dinastía Han, la economía china experimentó un auge  colosal. Los bienes del imperio, con la seda como máximo exponente, inundaron Asia Central y Occidental hasta llegar al Imperio Romano.  

     A cambio de la valiosa seda china, el oro de Roma entraba a  granel en suelo Han hasta tal punto que un emperador romano se vio obligado a prohibir que los hombres vistieran trajes  confeccionados con este tejido.  

     Junto con la seda, los avances técnicos de China fluyeron hacia Occidente. La técnica de la fundición del hierro o de los canales  de riego son algunos ejemplos.  

     La Ruta de la Seda se convirtió en una importante vía de  exportación de la cultura china que a lo largo de los siguientes  milenios se configuró como un importante puente de intercambio  comercial entre China y el Exterior.  

     El té, el papel o los escritos chinos se extendieron por el  mundo coincidiendo con la llegada a China de hombres del mundo del comercio, de la cultura y de la religión del exterior.  

      

     CHANG'AN, CAPITAL DEL MUNDO  

     En los trescientos años transcurridos entre los siglos VII y IX de nuestra era, el máximo exponente cultural de la Tierra se  encontraba en Chang'an, capital de la dinastía Tang (618-907).  

     La actual llamada Xi'an presumía de ser la ciudad más abierta y cosmopolita de su época, testigo de un dinámico diálogo cultural  entre China y el mundo.  

     La urbe se convirtió en residencia de gran número de personas  provenientes de otras tierras, entre ellos el rey persa Piroz y su hijo Narses, que fallecieron en esta ciudad, e incluso el  emperador Xuanzong (712-756) empleó a 32 extranjeros como altos  mandos castrenses (en un momento concreto, el ejército llegó a  estar comandado por militares foráneos).  

     Chang'an era además el centro educativo de la época, con más de 8.000 estudiantes de Japón y de los antiguos reinos coreanos de  Goguryeo, Baekje y Silla que conocieron de cerca el sistema  institucional y jurídico, la cultura y la tecnología del pueblo  Tang y los llevaron de vuelta a sus propios países.  

     Durante la próspera dinastía Tang, la industria y el comercio  experimentaron un importante desarrollo, la población vivía en paz y el orden reinaba en la sociedad, lo que sentó las bases para un  gran florecimiento cultural.  

     El aperturismo de las políticas estatales, tanto dentro como  fuera del imperio, propiciaron el marco adecuado para la difusión  cultural, mientras que la estabilidad de los márgenes del vasto  imperio proporcionó una salvaguarda para la expansión exterior de  la cultura china.  

     Por estas razones, para el resto de reinos de la época, la  dinastía Tang adquirió una imparable fuerza que exportó de forma  pacífica su escritura, su sistema político, su arquitectura e  incluso sus costumbres a países como Japón, Corea y Vietnam. ( continúa)