BALI, 7 dic (Xinhua) -- El Centro Internacional para
la Investigación Forestal (CIFOR, siglas en inglés), manifestó hoy
aquí que la deforestación debería ser abordada con incentivos
financieros que compensaran a los propietarios de las tierras por
sus "servicios medioambientales".
El CIFOR publicó un nuevo estudio el viernes que
perfila las causas básicas de la deforestación según datos recopilados
durante diez años en la Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas
( COP-13) en Bali, donde los ministros de Medio Ambiente de 180
países se encuentran para elaborar una estrategia a largo plazo para
combatir el cambio climático.
La directora del Centro, Frances Seymour, subrayó el
potencial de las discusiones en Bali para luchar contra la deforestación
mediante la compensación de los administradores de tierras por su
protección de la capacidad de almacenar dióxido de carbono de los
bosques mediante un mercado global multimillonario de "créditos
de carbono".
"Estos pagos a los individuales tienen el potencial
de cambiar los incentivos financieros que favorecen la destrucción de los
bosques (como pasa ahora) por esos que impulsan la conservación",
apuntó.
Seymour señaló que es sumamente importante entender
que a causa de las décadas de falta de atención a los derechos de los
habitantes de los bosques, las nuevas fuentes económicas atadas a la
conservación podrían intensificar la pobreza extrema en la que están
sumidas la mayoría de las comunidades rurales en los países en
desarrollo.
"Como los derechos de propiedad de los bosques son a
menudo inciertos, el pago de los "servicios de carbono" podría acabar
beneficiando a funcionarios corruptos o a la élite local, que se
apropiarían del valor de los bosques de manos de las comunidades
locales", recalcó.
Estos problemas podrían evitarse si los legisladores
entraran en el proceso de diseño de las "estrategias de reducción de
emisiones debidas a la deforestación y degradación (REDDR, siglas en
inglés), con una visión clara de las posibles dificultades y de lo que se
puede hacer para evitarlas".
El nuevo estudio insta a asegurar que el proceso
REDDR es justo con las comunidades pobres que viven en los bosques.
Con sede en Indonesia y oficinas en América Latina y
África, el CIFOR se estableció como respuesta a la preocupación global por
las consecuencias sociales, medioambientales y económicas de la
degradación y pérdida de los bosques. Fin