BEIJING, 7 dic (Xinhua) -- La futura Ley de Energía
de China pondrá el énfasis en la reducción de las emisiones de gases, como
parte de los esfuerzos del gobierno chino por hacer frente al cambio
climático.
De los 140 artículos de la ley, que podría entrar en
vigor en 2009, al menos 20 tratarán del ahorro energético y el desarrollo
de las energías limpias y renovables, según fuentes del Grupo
Dirigente Nacional de Energía, encargado de la elaboración la ley.
Esa entidad publicó el lunes pasado en su página web
un borrador de la ley para su debate, y los ciudadanos pueden
remitir sus opiniones y sugerencias al grupo a través de correo
tradicional, fax, o correo electrónico.
El proyecto de ley exige a los gobiernos locales que
impulsen modos de producción, modalidades de consumo y estilos de vida que
permitan ahorrar energía, mejoren la estructura del consumo
energético, aumenten la eficiencia de la utilización energética, así
como que reemplacen las energías tradicionales por otras nuevas.
El proyecto también incluye capítulos centrados en
el ahorro de energía por parte de los órganos gubernamentales, y la
creación de un mecanismo de mercado para la conservación de la energía y la
fijación de precios e impuestos para el sector energético.
La ley establecerá la obligación del gobierno de
incentivar el cultivo de plantas relacionadas con energía en zonas poco
recomendables para el cultivo de cereales.
Asímismo, el gobierno aplicará políticas
preferenciales para desarrollar la energía eólica, solar y
biológica.
En 2006, el gobierno chino decidió reducir el
consumo de energía por unidad del PIB en un 20 por ciento y recortar las
emisiones contaminantes en un 10 por ciento para el periodo
2006- 2010, mientras dedicó este año unos 23.500 millones de yuanes al
ahorro energético y la reducción de emisiones.
Además, en lo que va del año han sido cerradas
pequeñas unidades termoeléctricas con una capacidad combinada de 11
millones de kilovatios, las cuales ya fueron reemplazadas con otras
de mayor eficiencia energética.
Este cierre a gran escala le permitirá al país
ahorrar unos 14, 5 millones de toneladas de carbón por año, así como
reducir las emisiones de dióxido de azufre en 247.000 toneladas, y las de
dióxido de carbón en 29 millones de toneladas anuales. Fin