SAO PAULO, 6 dic (Xinhua) -- La masiva llegada de
productos chinos a Brasil permitió a China por primera vez a convertirse
en el segundo mayor proveedor del país sudamericano, sólo después de
Estados Unidos.
Los productos chinos trajeron consecuencias
benéficas para los consumidores, al permitirles acceder a mercadería de
bajo costo que de otra forma no habrían podido comprar, aunque levantó
algunas preocupaciones entre los productores locales.
Desde el ingreso del país a la Organización Mundial
de Comercio (OMC), el 10 de diciembre de 2001, las exportaciones
chinas tuvieron un espectacular crecimiento, aumentando también las
compras de materias primas de regiones como América Latina.
En 2006, el comercio chino con los países
latinoamericanos alcanzó los 70.220 millones de dólares, según el
Ministerio de Comercio de la República Popular China, y se estima que en
2007 el aumento podría alcanzar a 40 por ciento.
En el caso de Brasil, la continua valorización de la
moneda local real respecto a las monedas extranjeras hizo que las
importaciones registraran niveles récords este año, una tendencia
que puede continuar el año próximo.
Las compras a China se destacan en el salto de las
importaciones brasileñas, que avanzaron en línea con el cambio
favorable, el crecimiento de la economía y el aumento de la renta de
la población.
Las góndolas de los supermercados se ven cada vez
más ocupadas por productos provenientes del exterior, y en especial los
chinos.
China superó en agosto pasado al Mercosur-bloque que
Brasil integra junto a Argentina, Uruguay y Paraguay- como segundo
proveedor de productos del mercado brasileño, el mayor de América
del Sur.
Actualmente, los productos chinos alcanzan a 10 por
ciento del total de bienes comprados por el país sudamericano en el
exterior.
Según el economista de la Fundación Centro de
Estúdios de Comercio Exterior, Fernando Ribeiro, la entrada de productos
chinos acaba siendo benéfica gracias a su bajo precio.
"Para el consumidor es óptimo, porque él pasa a
tener acceso a productos electrónicos y otros ítems más baratos. Consigue
comprar um aparato de DVD por 100 reales (cerca de 60 dólares) a
causa de China.Y también con relación a la compra de bienes de
capital, a costos más baratos que internamente. Ahora, para algunos
sectores es una amenaza", señaló.
Nelson, un comerciante del tradicional barrio de
Liberdade ( Libertad), en Sao Paulo, donde se concentran las comunidades de
origen asiático, confirma que esa percepción de bajo costo
caracteriza a la percepción que tienen los consumidores brasileños de
los productos chinos
El fuerte crecimiento de las importaciones, sin
embargo, despertó temores en algunos sectores que se sienten perjudicados,
como calzados y textiles.
En el ámbito de la OMC existe un mecanismo de
salvaguardia transitoria para productos chinos que puedan causar un desvío
importante de comercio para el mercado importador.
Fabricantes locales de aquellos sectores solicitaron
la aplicación de medidas de protección a partir de la reglamentación
por el gobierno brasileño de ese mecanismo en octubre de 2005.
A pesar de las demandas, los datos muestran que
entre los principales productos importados desde China no figuran los que
provocan los reclamos.
Según la Secretaría de Comercio Exterior, los ítems
que encabezan la pauta de importaciones de origen chino a Brasil son
aparatos de telefonía, dispositivos de cristal líquido, receptores de
radio y televisión, terminales de telefonia celular, circuitos impresos,
cámaras y grabadores de vídeo, entre otros, sectores em los que no se
presentaron problemas.
Los especialistas llaman la atención de que se está
verificando um cambio gradual em el perfil de los productos
importados desde China, que empieza a migrar de productos de bajo
valor para los de mayor tecnología, lo que hace difícil que mantenga
los precios tan bajos.
Nelson resaltó que así como se produjo una llegada
masiva de productos chinos hace algunos años, ahora el fenómeno comienza a
repetirse con mercaderías a muy bajo costo venidas de países como la
India y Vietnam.
Para el comerciante, "China puede dominar el mundo"
como resultado de su cultura muy disciplinada y las largas jornadas de
trabajo em el país que reducen el precio de su producción. Fin