
Una serie de 27 volúmenes de material histórico sobre la Masacre de Nanjing,
en la que más de 300.000 chinos fueron asesinados por las tropas invasoras
japonesas en 1937, fue dada a conocer el lunes.
Además de los primeros 28 volúmenes publicados en 2005, los 27 nuevos
volúmenes están integrados por documentos y registros históricos de primera mano
como informes noticiosos estadounidenses, diarios y circulares oficiales de las
tropas japonesas, cartas diplomáticas de los gobiernos británico y alemán, lista
de bajas y pérdidas económicas y las firmas de más de 600 civiles chinos que
buscaron refugio contra las atrocidades cometidas por el ejército imperial
japonés desde diciembre de 1937 hasta enero de 1938.
Desde el 2000, más de 70 historiadores chinos de universidades y
departamentos del archivo gubernamental han visitado Japón, Gran Bretaña,
Estados Unidos, Alemania y Taiwán de China para recopilar y traducir cerca de 30
millones de palabras de materiales originales escritos en diferentes idiomas, lo
que condujo a la producción de un total de 55 volúmenes de la serie.
"Es una combinación de materias primas chinas, japonesas y occidentales
objetiva y justa y con capacidad de tolerar el juicio de la historia", comentó
ayer Zhang Xianwen, editor en jefe de la compilación, durante una ceremonia
realizada en Nanjing, capital de la provincia oriental china de Jiangsu.
Muchos de los materiales son publicados por primera vez y tienen un gran
valor histórico. "Todos los que lean el libro seguramente obtendrán una
comprensión correcta de lo ocurrido en esa época", declaró Zhang, quien es
también profesor de la Universidad de Nanjing.
La publicación de los libros se produjo antes del septuagésimo aniversario
de la masacre, recordada el 13 de diciembre, cuando una sala conmemorativa de la
matanza será reabierta después de dos años de obras de expansión. La nueva sala,
ubicada en Nanjing, podrá recibir a más de 30.000 visitantes.
Los agresores japoneses ocuparon Nanjing el 13 de diciembre de 1937 cuando
iniciaron una orgía de destrucción, pillaje, violaciones y matanzas de seis
semanas de duración. Los registros históricos muestran que más de 300.000
chinos, incluyendo a soldados desarmados y civiles inocentes, fueron
asesinados.
Las controversiales visitas a un santuario en el que criminales de guerra ejecutados
por su participación en la masacre se encuentran entre los personajes honrados
por el ex primer ministro japonés Junichiro Koizumi y las distorsiones de
los libros de texto de historia por parte de los japoneses han generado el enojo
del pueblo y el gobierno chinos en los últimos años. (CIIC)