JINGZHOU (Hubei), 28 nov (Xinhua) -- Un equipo de
arqueólogos chinos ha comenzado los preparativos para abrir un ataúd de
2.200 años de antigüedad hallado en la provincia central china de
Hubei, en el que se espera encontrar un importante volumen de tejidos de
seda.
En la actualidad se está elaborando un plan
detallado para la apertura del ataúd, excavado en la Tumba No.1 de
Xiejiaqiao, datada en torno al año 200 a.C. y ubicada en la ciudad de
Jingzhou, indicó Yan Pin, director del Buró de Patrimonio Cultural de
Jingzhou.
El ataúd fue transportado a un almacén del museo de
la ciudad de Jingzhou, donde los arqueólogos lo abrirán mañana si los
acontecimientos discurren según lo previsto, señaló Yan.
Cuando los arqueólogos desenterraron el ataúd de
2,46 metros de longitud, éste se encontraba envuelto por cuatro capas de
delicada seda.
Los expertos han indicado que
el ataúd, del que aún se desconoce la identidad de su morador, se
encuentra en un estado de conservación extraordinario, habida cuenta su
antigüedad.
Por los indicios que ofrecen los hallazgos
realizados en la excavación, iniciada el 20 de noviembre, Yan confía en
que el ataúd contenga una importante cantidad de tejidos de seda.
"Es necesaria, no obstante, precaución a la hora de
abrir el ataúd, ya que los tejidos podrían ser fácilmente carbonizados al
entrar en contacto con el aire", subrayó Yan.
Para evitar cualquier tipo de incidente, un grupo de
expertos se encuentra bloqueando completamente la luz solar y
esterilizando la sala donde se procederá a la apertura del ataúd. Fin