MONTEVIDEO, 22 nov (Xinhua) -- El olor que provocó
malestar a seis niños en las proximidades de una planta de celulosa
instalada en Uruguay, emprendimiento que generó un diferendo ambiental con
Argentina, es inocuo según informó hoy la compañía.
"Por más que sean molestos, y lo reconocemos
totalmente, son olores fuertes que no son agradables cuando se sienten y
no causan ningún problema de salud", afirmó el gerente de producción de
Botnia, Eugenio García.
Botnia comenzó a funcionar el 12 de noviembre sobre
el limítrofe río Uruguay, bajo la enérgica protesta del gobierno argentino
y de ambientalistas de ese país que temen que la industria sea
contaminante.
El gerente de producción de la planta de celulosa
señaló que todavía se están afinando los sistemas y que en este caso falló
el sistema "titular" y el de "respaldo".
El episodio de los niños y una maestra afectados por
el olor que emanó el miércoles a la tarde de Botnia se registró en una
escuela de los alrededores de Fray Bentos (310 kilómetros al noroeste de
Montevideo).
Mildred Espíndola, directora de la escuela, explicó
a medios locales que se sintió un olor "muy fuerte a gas" que motivó la
molestia, aunque ninguno de los escolares requirió de atención
médica.
La empresa Botnia, de capitales finlandeses, informó
que este tipo de episodios de "mal olor" no deberían producirse más de 5 o
6 veces en el año, y que la población será oportunamente informada.
Argentina denunció a Uruguay ante la Corte
Internacional de Justicia de La Haya por violar el estatuto de uso del río
limítrofe y por el impacto ambiental de la industria, acusaciones
desmentidas desde Montevideo.
Botnia, que producirá un millón de toneladas anuales
de celulosa, tiene una inversión de unos 1.200 millones de dólares
americanos, una de las más importantes en la historia de Uruguay.
Fin