
China tiene previsto ampliar su
red de ferrocarriles de alta velocidad en los próximos 12 años hasta un total de
12.000 kilómetros, para lo que ya han sido iniciados los trabajos de
construcción de 16 nuevas líneas.
Según informó ayer el Ministerio de Ferrocarriles, estas nuevas líneas
conectarán las capitales provinciales y las ciudades más importantes repartidas
por toda la geografía china , con especial presencia en las zonas de desarrollo
económico como el golfo de Bohai (norte) y los deltas del Yangtse (este) y el
Río de la Perla (sur).
El objetivo del proyecto es, según el ministerio, "aumentar la capacidad de
transporte ferroviario de China de manera sustancial", tal y como establece el
plan gubernamental para el desarrollo de la red ferroviaria a medio y largo
plazo.
Entre otras, la nueva línea Beijing-Tianjin asistió al tendido de su primer
tramo de vía el pasado martes día 13. Esta línea, con una longitud de 115
kilómetros, se convertirá en la primera línea china que permitirá el transporte
de pasajeros a 300 kilómetros por hora.
Liu Rong, director del proyecto, afirmó que la construcción finalizará
antes de los Juegos Olímpicos y que reducirá el trayecto entre Beijing y
Tianjin, importante puerto vecino a la capital china, de 70 minutos a media
hora.
Por otra parte, el Consejo de Estado ha aprobado el informe de viabilidad
sobre la construcción de la línea de 1.318 kilómetros que unirá Beijing y
Shanghai, tras una década de preparativos.
Este proyecto, una vez concluido, supondrá la creación de la línea de alta
velocidad de mayor longitud del planeta y reducirá el tiempo necesario para
trasladarse de la capital política al centro económico de China de diez a cinco
horas.
En la actualidad, la red ferroviaria china permite una velocidad máxima de
250 kilómetros por hora.