WUHAN, 18 nov (Xinhua) -- China espera que el
aclamado espectáculo de danza "Shaolin al viento", que aúna danza moderna
y kungfu, logre, tras el éxito cosechado en los teatros chinos, una
calurosa acogida fuera de sus fronteras.
La obra, cuya primera etapa de su periplo por el
extranjero será Australia el próximo año, narra una conmovedora historia
de amor entre dos amantes separados por la guerra. El protagonista,
salvado por el abad del Templo de Shaolin, aprende la práctica de
las artes marciales y lidera a los monjes en la expulsión del
enemigo, tras lo que consagra su vida al budismo y el kungfu.
Creada en 2004 con una inversión de 10 millones de
yuanes (1,3 millones de dólares USA) por la Compañía de Canto y Danza de
Zhengzhou, capital de la provincia central china de Henan, la obra es
la primera en combinar el kungfu con la danza moderna. En el VIII Festival
Artístico de China que celebra estos días la provincia central de Hubei,
la compañía ha logrado superar el centenar de representaciones.
Sus logros artísticos y su gran acogida la hicieron
valedora del Premio Loto en 2005, una de las máximas distinciones a las
que aspiran las compañías de danza en China. Las 102
representaciones, de las que 14 tuvieron lugar en Hong Kong y Taiwan, le
han permitido hasta el momento recaudar unos 12 millones de yuanes
(1, 4 millones de dólares) en las taquillas de todo el país.
"Estamos negociando con empresarios de Japón, la
República de Corea, Estados Unidos y muchos otros países. Muy
probablemente, nuestras primeras 28 representaciones fuera de China
tendrán lugar en Australia el próximo año", reveló Zhang Xiangrong,
director de la Compañía de Canto y Danza de Zhengzhou.
La productora estadounidense Landmark Entertainment
Group tambén ha expresado su interés en la adquisición de los derechos
para estrenar "Shaolin al viento" en Estados Unidos.
"Los combates presentados en la obra son muy
diferentes a los mostrados por el cine. Son menos violentos y más bellos.
Creo que 'Shaolin en el viento' contribuirá a la promoción de las artes
marciales en todo el planeta", comentó Qiao Hongliang, técnico de
artes marciales de la compañía.
De los 110 miembros del conjunto, 27 son expertos en
kungfu, mientras que el resto son bailarines, quienes, no obstante, han
tenido que recibir formación para aprender las principales técnicas
marciales, detalló Qiao.
Al igual que el musical "La calle 42" ha concluido
sus ocho representaciones en Hubei y continuará su gira por China en
Beijing, los organizadores de "Shaolin al viento" han manifestado su
deseo de seguir el ejemplo del éxito mundial de la comedia musical de
Broadway.
"'La calle 42' ha logrado más de 5.000
representaciones en todo el planeta. Esperamos que 'Shaolin al viento'
logre tanta popularidad como aquellos clásicos de Broadway, para lo que
contamos con un importante aliciente: el kungfu", enfatizó Sun
Zhaohui, el subdirector de la compañía.
"Sólo existe un templo Shaolin en China, no podemos
esperar que su mera actividad logre un mayor reconocimiento del kungfu.
Necesitamos recurrir a películas, series de televisión, escuelas de
formación de artes marciales y exhibiciones comerciales para desarrollar
esta joya de la cultura china", defiende Qiao.
Importantes personalidades como el presidente ruso,
Vladimir Putin, y el presidente del Comité Olímpico Internacional,
Jacques Rogge, han sido invitados a visitar el templo de Shaolin, el
lugar de nacimiento del kungfu chino. El templo también ha enviado a
sus monjes a más de 20 países para realizar intercambios de formación
con el objetivo de "propagar el budismo y la cultura Shaolin".
En la actualidad, más de un millón de personas
estudian kungfu en todo el planeta, tras el establecimiento en 2001 del
primer centro cultural Shaolin en Berlín, el primero de toda una serie
de instituciones que superan ya la decena.
El Templo Shaolin, con una historia de 1.500 años y
ubicado en la ciudad de Dengfeng, en la provincia de Henan, es también
conocido por ser la cuna del Budismo Zen. Fin