BEIJING, 7 nov (Xinhua) -- El Chang'e I, el primer
satélite lunar de China, concluyó esta mañana su viaje de 1,58 millones de
kilómetros al incorporarse con éxito a la órbita final diseñada, en
la que comenzará sus investigaciones científicas.
La sonda, siguiendo las instrucciones emitidas por
el Centro de Control Aeroespacial de Beijing, empezó su tercera maniobra
de frenado a las 08:24 (00:24 GMT) y se acopló a la órbita circular
polar de 127 minutos hacia las 08:35, una vez completada la
maniobra.
Las imágenes transmitidas por la televisión
mostraban a Luan Enjie, comandante jefe del proyecto del satélite lunar, y
a Sun Jiadong, diseñador jefe del proyecto, felicitándose efusivamente
tras la maniobra final.
"Hoy ponemos el broche de oro al largo vuelo de la
sonda a la Luna", destacó Luan.
"El satélite se incorporó hoy a la órbita de trabajo
diseñada a tiempo y de forma muy precisa", afirmó Sun, quien ha trabajado
con Luan durante más de una década para desarrollar, experimentar, y
llevar a cabo el ambicioso proyecto lunar.
"La sonda se desplazará a lo largo de la órbita a
una altitud estable de unos 200 kilómetros sobre la superficie lunar,
pasando en cada giro por los dos polos", afirmó Wang Yejun, ingeniero
jefe del centro de control.
La órbita circular es también el destino final de la
sonda, donde se prevé que comenzará a llevar a cabo todas la tareas
planificadas de exploración científica.
"La incorporación precisa del satélite a la órbita
ha sentado una base sólida para su futuro trabajo. Confiamos en que el
Chang'e I continúe cumpliendo sus objetivos paso a paso", indicó Ma
Xinrui, director general de la Corporación de Ciencia y Tecnología
Aeroespacial (CASTC, siglas en inglés), responsable de la fabricación y
diseño del cohete portador y el satélite.
El Chang'e I pesa 2.350 kilos y está equipado con
una cámara estéreo, un espectrómetro de rayos X y gamma, un altímetro
láser, un detector de microondas, un detector de iones de baja
intensidad, y un detector de partículas energéticas solares.
"En la actualidad, todos los equipos del satélite se
encuentran en buen estado. El siguiente paso será mantener la comunicación
con el satélite y mantenerlo en la órbita", dijo Zhang He, directora
del instituto de investigación de tecnología espacial de la CASTC.
Entre las misiones de la sonda se encuentran el
estudio en tres dimensiones de la superficie lunar, el análisis de la
abundancia y distribución de elementos en la superficie lunar, la
investigación de las características del regolito lunar (capa de sustancias
pulverizadas sobre la superficie) y la exploración de las
particularidades del espacio que separa la Tierra y la Luna.
"Una de sus principales tareas es detectar los
elementos minerales de la Luna, especialmente aquellos inexistentes en la
Tierra", subrayó Zhang.
El regolito lunar es abundante en gas helio-3, un
combustible limpio que podría satisfacer la demanda energétina del planeta
durante más de un siglo, si bien todavía es necesaria una gran labor
investigadora para su utilización con tales fines, explicó.
El Chang'e I fue diseñado originalmente para
permanecer un año orbitando la Luna, sin embargo un investigador ha
indicado que el combustible ahorrado por la precisión de las maniobras
realizadas permitirá ampliar su vida útil.
El primer satélite lunar chino recibe su nombre de
una legendaria diosa de la mitología china que voló a la Luna. El
pasado 24 de octubre el Chang'e I fue lanzado al espacio a bordo de
un cohete portador Gran Marcha 3A desde el Centro de Lanzamiento de
Satélites de Xichang, en la provincia suroccidental china de Sichuan.
Fin