BEIJING, 6 nov (Xinhua) -- Las autoridades de
Beijing no establecerán un límite al número de automóviles privados que
circulan en las calles de la capital, a pesar de las crecientes
dificultades de circulación que sufre la ciudad.
En un foro sobre transporte urbano al que asistieron
funcionarios de Beijing y Hong Kong ayer lunes, Liu Xiaoming,
subdirector del Comité Municipal de Transporte de Beijing, afirmó
que el gobierno municipal no limitará el número de vehículos
privados, los cuales suponen en la actualidad el 80 por ciento de
los que circulan en las calles de Beijing.
"En lugar de prohibir, alentaremos a los ciudadanos
a utilizar sus automóviles de forma más racional y económica", manifestó
el funcionario.
Liu añadió que un primer y fundamental paso es
agilizar y reducir los precios de la red de transporte público para que
" algunos propietarios de vehículos aparquen de forma voluntaria
sus automóviles".
Beijing ha estudiado las iniciativas de Hong Kong,
que ha construido grandes aparcamientos cercanos a las principales
estaciones del metro.
Las últimas cifras del comité muestran que un 34,5
por ciento de los residentes en la capital recurren a diferentes medios de
transporte público, mientras que los que se desplazan en sus
vehículos suman un 32 por ciento, la primera vez que se produce esta
inversión de cifras desde 2001, fecha en la que la entidad empezó a
registrar estos datos.
El fenómeno tiene lugar poco después de que el
gobierno local decidiera destinar 1.000 millones de yuanes (1,33 millones
de dólares) al año para reducir el precios de los billetes de metro
y autobús en un 30 y un 60 por ciento, respectivamente.
El sistema de transporte público de la capital china
gestiona 15 millones de desplazamientos al día, cifra que podría alcanzar
los 28 millones en 2012. Para entonces la administración
municipal espera que un 50 por ciento de los residentes en la capital sean
usuarios permanentes del transporte público.
Beijing, con una población de 17 millones de
habitantes, contaba en agosto con más de 3,08 millones de vehículos
motorizados, cifra que supone un promedio de un vechículo por
cada dos familias y que continuará creciendo en los próximos años.
Los atascos diarios en la capital ha llevado a
reconocer a las autoridades locales la existencia de una situación de
crisis. En torno al 90 por ciento de las calles de la ciudad se encuentran
funcionando a plena capacidad con escasas posibilidades de
ampliación.
A pesar de la congestión del tráfico rodado, Beijing
ha manifestado en varias ocasiones que no actuará como Shanghai,
ciudad donde la adquisición de vehículos se encuentra limitada y las
matrículas son subastadas a un precio medio de 40.000 yuanes ( 5.300
dólares USA). Fin