
MEXICO, 5 nov (Xinhua) --
Los ríos Carrizal y Grijalva, dos de los más importantes de Tabasco, en el
sureste de México, comenzaron a bajar sus niveles de agua que se
desbordaron desde hace ocho días por las lluvias de la tormenta tropical
"Noel", que también causó daños en Chiapas.
El río Carrizal, que atraviesa Villahermosa, la
capital estatal, volvió hoy a su cauce normal, debido a que disminuyeron
las lluvias en la región de La Sierra, y se redujo la descarga de la presa
hidroeléctrica Las Peñitas.
El gobernador estatal, Andrés Granier Melo, advirtió
esta mañana que, a pesar de estas informaciones positivas, la emergencia
continuará hasta que los dos ríos vuelvan a sus cauces normales.
Los equipos de rescate han informado que persisten
las inundaciones por encima de los tres metros de altura en al menos 10
municipios de Tabasco, y miles de personas continúan atrapadas en
los techos de sus viviendas.
Hasta el momento no se ha hecho un recuento
preliminar de víctimas ni de daños materiales.
El río Carrizal, que atraviesa Villahermosa a la
altura del Puente Cuatro, que va hacia el Parque Tabasco, permitió ver
este lunes las cuatro primeras hileras de costales que sirvieron de dique
en el momento más crítico de la inundación.
Granier Melo dijo a la prensa que "las noticias son
buenas porque están bajando los niveles de los ríos y el frente frío
número seis prácticamente no está dañando a Tabasco".
Algunos taxis y autobuses de transporte urbano
comenzaron a regularizar sus servicios en las partes de la ciudad capital
exentas de anegaciones, mientras que el empleo de lanchas es todavía
manifiesto.
Asimismo, algunos bancos en la zona de Tabasco 2000,
de alto nivel económico, ya comenzaron a dar servicio, principalmente en
la modalidad de cajeros automáticos, que dan servicio las 24 horas del
día.
La estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) informó esta
mañana que se tomaron las medidas necesarias para asegurar el
funcionamiento de la Terminal de Abastecimiento y Reparto de Villahermosa,
con lo cual está garantizado el suministro de combustibles en la zona
siniestrada.
En un comunicado, Pemex precisó que mientras dure la
emergencia en Tabasco continuará apoyando a los más de un millón de
habitantes afectados por las inundaciones de la última semana.
Pemex participa con 519 trabajadores que ayudan a
reforzar los bordos en los ríos Grijalva y Carrizal.
En esos y en otros lugares inundados, Pemex apoya
con 10 equipos de bombeo -los cuales expulsan unos 17.000 galones por
minuto de las casas anegadas-, una planta potabilizadora de 100 metros
cúbicos y 23 vehículos de diversos tipos.
Pemex también envió en las últimas horas siete
camiones-cisterna, cuatro de volteo, una lancha con motor fuera de borda
con los dos operarios que se requieren para cubrir las 24 horas, así como
30 sanitarios portátiles que serán distribuidos en albergues de
Villahermosa.
A su vez, la Agencia de Seguridad del Estado de
México (ASEM) envió a Tabasco dos helicópteros que hasta ahora han
rescatado a más de 170 personas que estaban atrapadas en los techos de sus
casas.
Diversas dependencias de esa entidad aledaña a la
capital mexicana continúan reuniendo ayuda humanitaria en centros de
acopio, a los que llega agua embotellada, alimentos enlatados y
empaquetados, así como artículos de higiene personal.
Algunas personas están renuentes a colaborar porque
argumentan que en este tipo de desastres los funcionarios se apropian o
hacen uso indebido de las donaciones.
Más de 20 toneladas de víveres, medicinas y otros
artículos de primera necesidad han sido enviados desde la ciudad de Toluca
(capital del Estado de México) a Tabasco.