Correo:Castellano@xinhuanet.com
Portada China Internacional Iberoamérica Economía Ciencia-cult Deportes Sociedad Fotos Opinión
Firman convenio para creación de Instituto Confucio en Colombia
Reciben en Cuba a jóvenes chinos que colaborarán en Olimpíadas de Beijing
Arias: China es la economía más exitosa de los últimos 25 años
Destacan asociación estratégica entre México y China
Ascenderá comercio bilateral entre China y Costa Rica a 3.000 MDD este año
 
Entrevista: Elogia especialista brasileño Conferencia de Beijing
  04.11.2007 Actualizado a las 15:27:29
 

     BRASILIA, 3 nov (Xinhua) -- El economista brasileño Renato Maluf,  integrante del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y  Nutricional (Consea) de Brasil, elogió hoy la conferencia sobre  hambre y pobreza que se realizó el mes pasado en Beijing, capital de  China. 

     La Conferencia Internacional Pasando a la Acción en Favor de los  que Sufren la Pobreza y el Hambre en el Mundo, dejó un saldo muy  positivo y reveló la riqueza de los enfoques que son adoptados en el  mundo para el combate a ese flagelo social, dijo en entrevista a  Xinhua el economista brasileño. 

     Maluf, coordinador del Centro de Referencia en Seguridad  Alimentaria de la Universidad Federal Rural de Rio de Janeiro, viajó  a Beijing para transmitir la experiencia de los programas sociales  brasileños y recoger las contribuciones de los participantes de  otros países. 

     El especialista brasileño utilizó esas aportaciones como una  referencia para evaluar y mejorar los esfuerzos nacionales, con el  fin de superar el problema de la desigualdad y la pobreza. 

     El profesor Maluf rescató la idea de que los grandes países del  mundo en desarrollo enfrentan desafíos semejantes y que la adopción  por parte de los gobiernos de políticas para resolver sus problemas  históricos crea condiciones para que todos aprovechen las enseñanzas  de lo que se está realizando. 

     La reunión en Beijing, promovida por el Instituto Internacional  de Investigación sobre Política Alimentaria (IFPRI, por sus siglas  en inglés), reunió a especialistas, representantes de organismos  internacionales y autoridades de diversos países para exponer el  estado de las investigaciones e intercambiar puntos de vista.  

     Los trabajos presentados en la conferencia mostraron que el  problema del hambre y la pobreza tiene ramificaciones diversas, con  miradas diferentes, tanto desde el punto de vista cultural como  económico y político, subrayó Maluf. 

     "Sin duda las contribuciones podrán ser de gran utilidad para  perfeccionar nuestro trabajo en Brasil", al comparar las políticas  nacionales de transferencia de renta con otras experiencias, indicó. 

     Maluf dijo que faltó una mayor participación de las  organizaciones no gubernamentales, así como de una mayor atención a  la relación entre desigualdad y pobreza y los problemas del medio  ambiente. 

     El profesor destacó que la conferencia confirmó que el combate a  la pobreza en los grandes países tiene características diferenciadas,  principamente en tres aspectos principales 

     El primero de ellos es la actividad económica doméstica, la cual  es relativamente más importante que el comercio exterior en  comparación con países menores. 

     Esto implica que las políticas de dinamización económica interna  y la lucha contra la desigualdad económica son componentes  esenciales de una estrategia, mientras que en otros países el  énfasis se hace en las exportaciones. 

     El segundo aspecto es que los grandes países tienen más capacidad  institucional para implantar políticas, lo cual es un desafío debido  a que la creación de espacios institucionales de participación  social tienden a establecer más condicionamientos a las políticas  gubernamentales. 

     En la tercera, los grandes países tiene un impacto regional muy  grande, por tratarse de grandes polos de atracción, que en el caso  de China afecta al mundo entero.  

     En ese aspecto, el especialista de Brasil expresó su decepción  con la ausencia de Sudáfrica en la conferencia, otro de los grandes  países cuya experiencia en la lucha contra la desigualdad puede ser  de gran interés pero que no envió representantes. 

     Sobre la lucha contra el hambre en América Latina, Maluf destacó  que unos de los puntos más importantes en la Conferencia fue tener  en cuenta la velocidad de las transformaciones en la lucha contra la  desigualdad. 

     Como ejemplo citó los vertiginosos cambios que ocurren en China,  sobre los cuales fueron presentados muchos indicadores sociales en  el encuentro. 

     "La Conferencia dejó claro que América Latina es un caso  particular, un continente con desigualdades históricas muy  resistentes. Hay consenso de que en América Latina y Brasil existe  una mejora", puntualizó. 

     El especialista recordó que Brasil está entre los países más  desiguales del mundo, aunque sus avances hayan sido realzados en la  conferencia. 

     "En conjunto, América Latina necesita aún mucho crecimiento pero  también una revisión de los modelos de desarrollo para que tengamos  impactos sociales duraderos", señaló. 

     Ante la polémica sobre los impactos de la producción de  biocombustibles en la seguridad alimentaria, Maluf consideró que se  trata de un tema de gran importancia, y mencionó que si bien fue  tratado por algunos expositores, él hubiera preferido una sesión  especial de la Conferencia para discutirlo con el cuidado que merece.  

     Brasil, líder mundial en la producción de etanol a partir de la  caña de azúcar, es un gran protagonista en ese campo. Desde  comienzos de año el gobierno brasileño inició una campaña  internacional junto a Estados Unidos para promover la producción y  el consumo de biocombustibles en todo el mundo. 

     Líderes latinoamericanos como el cubano Fidel Castro y el  presidente de Venezuela Hugo Chávez se sumaron al coro de críticos  por la utilización de alimentos que constituyen la base de la cadena  alimentaria de muchos países, como el maíz, para transformarlos en  combustibles. 

     De acuerdo con el representante del Consea, se trata de un tema  complejo. Por una parte el etanol producido a partir del maíz  repercute en el precio del cereal, sin embargo también se puede  afirmar que el aumento del precio agrícola del maíz puede favorecer  a algunos pequeños agricultores. 

     Según las autoridades brasileñas, la extración del etanol de la  caña de azúcar no generá impactos relevantes sobre la oferta de  alimentos en Brasil, posición que el profesor Maluf no comparte del  todo. 

     "Existen riesgos, sí. En el caso de la caña de azúcar es muy  importante la capacidad de regulación del Estado. Especialmente en  la Amazonia es urgente crear instrumentos para regular la expansión  de la frontera agrícola", aseguró Renato Maluf. Fin