URUMQI, 2 nov (Xinhua) -- La segunda carretera que
atraviesa el mayor desierto de China fue abierta ayer al tráfico, lo que
aumentará la capacidad del tránsito en la región autónoma de
Xinjiang en la parte noroccidental de China.
La carretera de 424 kilómetros de longitud de norte
al sur, que pasa a través del desierto Taklimakan en Xinjiang, disminuirá
en siete horas el viaje entre Hotan y Aral, reduciendo 550
kilómetros la distancia entre ellas.
El proyecto, con una inversión de 790 millones de
yuanes (107 millones de dólares USA), impulsará el transporte de
mercancías y de personas entre la ciudad de Hotan, con ricos recursos
naturales y una enorme población, y la ciudad de Aral, una nueva ciudad
poco desarrollada en el borde septentrional del desierto, indicó
presidente de la región, Ismail Tiliwaldi, en la inauguración.
El nuevo camino, financiado por el gobierno central
y cuya construcción se inició en junio de 2005, proporciona un acceso
más fácil a la región autónoma del Tíbet y a algunos países de la
parte central y meridional de Asia, como Pakistán y Tayikistán.
La carretera tambén acelerará el transporte de los
productos agrícolas desde Hotan a Aksu, un centro de transporte, gracias a
que reduce a 430 kilómetros la distancia y casi a la mitad del
tiempo el viaje entre ambos puntos.
La primera carretera a través de Taklimakan, con
522 kilómetros desde Lunnan hasta el distrito de Minfeng, fue abierta
al tráfico en 1995. Sin embargo, los vehículos que se dirigen a Aksu
tienen que bordear el desierto, que tiene una superficie de
337.600 kilómetros cuadrados.