BEIJING, 1 nov (Xinhua) -- La Comisión Nacional de
Población y Planificación Familiar de China emitió ayer una circular en la
que insta a los gobiernos locales que no obliguen a las mujeres
inmigrantes a regresar a sus ciudades de origen para realizar prueba
del embarazo.
La circular, que tiene por objetivo proteger los
derechos de las mujeres inmigrantes, estipula una serie de medidas para
mejorar la planificación familiar del país asiático.
Hasta ahora algunas comisiones locales requerían a
las mujeres en edad fertil que realizaran de forma regular pruebas del
embarazo, lo que obligaba a aquellas que trabajaban en otras
zonas del país a regresar a sus ciudades de origen de acuerdo con su
" hukou", el certificado de residencia.
Según cifras oficiales, China cuenta con más de 120
millones de trabajadores inmigrantes, de los cuales el 70 por ciento tiene
edades comprendidas entre los 15 y los 35 años.
El coste del viaje a la ciudad de origen para
realizar la prueba era un problema para muchos trabajadores inmigrantes.
Por ello, la circular establece que las ciudades en
las que trabajan los inmigrantes deben suministrarles las pruebas del
embarazo.
Asimismo, las ciudades deben incluir los datos
personales de las mujeres inmigrantes casadas en la base de datos nacional
para que sean accesibles para las comisiones de planificación familar
locales.
Además, las autoridades municipales deben ofrecer
educación sexual y anticonceptivos gratuitos a las parejas
inmigrantes.
Finalmente, la circular informa de que se
establecerán comisiones nacionales y provinciales para ayudar a los
trabajadores inmigrantes. Fin