Portada
 
Enfoque: Motivos del consentimiento tácito de la UE a incursión  turca en Irak
  30.10.2007 Actualizado a las 17:53:08
 

     BEIJING, 30 oct (Xinhua) -- Para los europeos, Turquía es, sin  duda, un término delicado. Aunque la candidatura de Ankara para  formar parte de la Unión Europea (UE) se presentó hace ocho años  en la cumbre de Helsinki, siguen sin registrarse resultados  notables en las negociaciones para su adherencia al bloque. 

     La postura demostrada recientemente por el gobierno francés no  solo dificulta aún más el camino turco hacia la integración, sino  que también pone en tela de juicio la credibilidad de la propia  Unión. 

     Ahora, la posibilidad de una inminente incursión de Turquía en  el norte de Irak contra el Partido de los Trabajadores del  Kurdistán (PKK) ha puesto a los europeos, firmes opositores de las intervenciones bélicas, en una coyuntura delicada. 

     Hasta el momento, la UE ha mostrado una posición prudente en  cuanto al despliegue de tropas turcas en la frontera con Irak,  tras lo que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel  Barroso, abogó por una solución diplomática. 

     Asimismo, el comisario responsable de Ampliación de la UE, Olli Rehn, instó a Turquía e Irak a cooperar en conformidad con los  principios del Derecho Internacional, al tiempo que expresó su  comprensión con la postura turca, destinada a amparar a sus  ciudadanos de los ataques de las fuerzas del PKK.  

     Durante la reunión de ministros de Defensa de la Organización  del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que se celebró los días 24  y 25 de octubre, la mayoría de los aliados europeos expresaron su  simpatía con Turquía, aunque se abstuvieron de ofrecer un apoyo  concreto.  

     Por su parte, el secretario general de la organización  atlántica, Jaap de Hoop Scheffer, trató el asunto con evasivas y  renunció a realizar demasiados comentarios. 

     Al parecer existen dos motivos que justifican lo que puede ser  considerado "un consentimiento tácito" de Europa, según recogió el lunes un artículo firmado publicado por el rotativo chino Diario  del Pueblo. 

     En primer lugar, Estados Unidos, la UE y Turquía han incluido  al PKK en la lista de organizaciones terroristas, y todo tipo de  acción destinada a combatir el terrorrismo no puede someterse a  criticismo alguno. 

     En segundo lugar, la UE está poniendo numerosos obstáculos a  Ankara en su proceso de ingreso al bloque, por lo que ahora los  Veintisiete no pueden arriesgarse a empeorar las relaciones. 

     Europa conoce la naturaleza de la difícil decisión que ha de  adoptar Turquía. Según los analistas, las posibles operaciones  transferizas tendrán consecuencias tanto positivas como negativas. 

     En cuanto a las positivas, las acciones militares pueden  aliviar la presión de la opinión pública dentro del país y  fortalecer al mismo tiempo la presencia de Turquía en Irak, de  modo que cuando las tropas estadounidenses y británicas se retiren de éste último, Ankara podrá ejercer una mayor influencia en el  país vecino. 

     Lo más importante de todo esto es que, en última instancia,  Turquía podría impedir el establecimiento de un Estado  independiente kurdo en el norte de Irak y contener el movimiento  separatista kurdo en el sudeste de Turquía. 

     Respecto a las consecuencias negativas, la incursión militar no sólo no logrará eliminar las fuerzas del PKK a corto plazo, sino  que además añadirá inestabilidad en el norte de Irak, hasta el  punto de poder ocasionar incluso un conflicto con Estados Unidos y el Reino Unido.  

     Según los medios de comunicación, Turquía decidirá si llevar a  cabo o no acciones militares a gran escala después de la visita  que el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, realizará a Estados  Unidos el 5 de noviembre. 

     En cualquier caso, sea cual sea la decisión de Turquía, ésta no afectará directamente a la UE, que a pesar de tener buena voluntad, carece de energía después de años intentando resolver un conflicto tan complejo como el de Oriente Medio. 

     No obstante, el diario británico Financial News recogió  recientemente en sus páginas que ya es imposible impedir que las  tropas turcas realicen una incursión en el norte de Irak para  poner fin a los ataques transferizos del PKK. En caso de que  Ankara efectúe una operación militar a gran escala, cabe esperar  que Europa mantenga su postura de consentimiento tácito.